¿La felicidad es pasajera?

Quisiera compartir una reflexión sobre un tema en el que la mayoría de las personas pensamos: ¿Por qué muchas veces creemos que la felicidad es pasajera? ¿Qué tal si no lo fuera? Sí, muchas veces, ¿no te has imaginado una vida en donde la felicidad sea duradera? Donde sea parte de nuestro día a día, donde con esfuerzo y mucha constancia podamos lograr nuestras metas, sin culpar a nadie más de nuestros errores, ni culpabilizarnos nosotros mismos, sino encargarnos de corregirlos, de ser felices y hacer felices a los demás cada día. No es tarea fácil. Por eso y para eso estamos en esta vida. Para vivirla, experimentar, pasar por la vida y que no sea ella la que pase por nosotros.

Estoy segura de que Dios nos envió a esta tierra para algo en particular y todos tenemos una misión que cumplir. Encuentra tu propósito el día de hoy, no seas uno más del montón que sigue a las masas sin dirección ni sentido. La vida es más sabrosa cuando le encuentras propósito. Si cada uno de los seres humanos encontramos ese sentido a la vida, seremos felices y podremos trabajar en hermandad para lograr un cambio interno, lo que se traducirá en una mejor nación y un mejor planeta, como todos queremos, sin violencia, sin dolor, sin sufrimiento, solo con amor. El amor del que estamos hechos por ser Dios. Sí, somos Dios, él nos hizo a su imagen y semejanza, lo que quiere decir que todos y cada uno de nosotros somos uno con él, aunque muchas veces no lo hayamos encontrado en nuestro interior y hayamos renegado de él; aunque en algún momento hayamos vivido de acuerdo a creencias erradas inculcadas en nuestra crianza, como “Dios no existe”; aunque hayamos tenido momentos de tristeza o decepción en los que hayamos pensamos que Dios no nos escucha.

Si creemos en nosotros y tenemos la certeza de que Dios y seres de luz y amor divino están con nosotros, guiándonos y apoyándonos en cada paso que damos y si tenemos la seguridad de que estamos en esta vida para obtener un aprendizaje de alma y ser mejores personas cada día y no vivir por vivir, evolucionaremos como seres humanos y nuestro planeta será el mejor hogar que podamos tener.

Particularmente, he encontrado muchos obstáculos en mí misma que me hacían culparme por mis errores y defectos, y hoy he comenzado a liberarme de ellos gracias a que he entendido que todos tenemos defectos, que somos seres humanos y que para eso tenemos la posibilidad de decidir cada día cuál será nuestro siguiente paso. El mejor paso que nos permita enmendar algún error sintiéndonos dueños de cada situación y no victimizándonos por lo que nos ocurra en un momento dado. El ser víctima no mejorará nada, la solución está en nuestras manos. El que nos culpemos de un trabajo que no nos guste, una madre o un padre con el cual no nos relacionamos de la mejor manera, un hermano o un amigo con el que tenemos diferencias no hará que la situación se resuelva. Tenemos el poder de la intuición, el libre albedrío y tenemos el poder de resolver problemas, la mejor herramienta que Dios nos ha podido dar para desarrollar aptitudes. Esto junto con la actitud que tengas en la vida determinará el éxito en el logro de tus metas.

Así que deja la justicia en manos de Dios, porque él es el mejor juez, y emprende tu lucha basada en tus valores y los sentimientos más positivos que tengas en el interior de tu ser. Lucha, lucha con amor, con pasión, con determinación, disfruta a las personas que amas. A veces se hace difícil manejar diferencias, tómate tu tiempo, busca la mejor manera de manejar la situación. A veces no tenemos conciencia de las situaciones, somos tercos y creemos que actuamos correctamente y cuando nos damos cuenta de que no es así no sabemos cómo corregir nuestras acciones. Podemos hacerlo, podemos hacer una pausa, respirar, pensar y volver a comenzar, sanar y cerrar ese ciclo que no nos deja avanzar.

Rodéate de amigos sinceros y positivos, encuentra a un compañero (a) que te apoye, que te tome de la mano en el camino. No será perfecto, no será eterno, recuerda que nadie lo es, pero el camino es mucha más bonito si tienes compañía; si sientes el amor puro de Dios; si vives el día a día; si en medio de una discusión con alguien que quieres recuerdas todos sus aspectos positivos y lo positivo de tu vida; y si recuerdas que esa situación está ocurriendo por algo que te dará una enseñanza. Cada situación incómoda trae consigo una enseñanza que será revelada en el interior de tu ser, tal vez no hoy, tal vez mañana. En tu manos está oír a tu corazón y escuchar a tu intuición, a la voz de tu maestro o guía interior.



Deja tus comentarios aquí: