La historia del balde y el cucharón

Muchas personas me preguntan sobre cómo desarrollar un ambiente de bienestar, y a todos les respondo que primero deben identificar que es bienestar para ellos, estimar la brecha que existe sobre cómo viven actualmente y cómo desean vivir, y luego crear las condiciones para lograrlo. Como decimos los consultores de Lee Hetch Harrinson DBM: Focalizar, Prepararse, Lograr, y yo añado: Renovar y Mantener.

También me piden recomendaciones de libros que contribuyan a enriquecer su bienestar. Acabo de recordar uno muy especial, muy sencillo, pero increíblemente sustentado con años de investigación, su título en inglés es: Dipper and Bucket,  Strategies for developing positive emotion in your work and life. Mi traducción libre del título es: La historia del balde y el cucharón.

La historia cuenta que cada uno de nosotros tiene un balde (cubo) invisible. Este balde se llena o vacía constantemente en función de lo que otros dicen o hacen de nosotros. Cuando nuestro balde está lleno, nos sentimos muy bien. Cuando está vacío, nos sentimos muy mal.

Cada uno de nosotros tiene también un cucharón invisible. Cuando usamos ese cucharón para llenar los baldes de los demás, cuando decimos o hacemos cosas que aumenten sus emociones positivas, también llenamos nuestro propio balde. Pero cuando usamos ese cucharón para sacar el contenido de los baldes de los demás, por decir o hacer cosas que disminuyen sus emociones positivas, el contenido de nuestro balde también disminuye.

flor_amarillaCada gota en el balde nos hace más fuertes y más optimistas. Cuando otros sacan gotas de nuestro balde esto nos resta energía y debilita nuestra voluntad. Es por eso que cada vez que alguien nos saca gotas de nuestro balde, nos duele.

Todos tenemos la oportunidad de mantener nuestros baldes llenos, tenemos la capacidad de decidir cómo comportarnos y de influir profundamente en nuestras relaciones, la productividad, la salud, la felicidad y el bienestar.

Esta anécdota tan sencilla puede ser utilizada para entender las relaciones con nuestra familia, grupos sociales y equipos de trabajo. Siempre hay algo bueno que brindarle a otros, y si hay que dar una retroalimentación que sabemos es diferente a la percepción de la persona a quien se la brindamos, es importante que analicemos: ¿es oportuna?, ¿contribuye específicamente para la mejora de la persona o de un proceso?, ¿está en manos de las persona cambiar, o hay que brindar el qué y el cómo?, ¿hasta dónde participamos en los resultados?.

Cuando somos nosotros los que recibimos la retroalimentación que afecta nuestra percepción hay que mantener la perspectiva, a fin de  que nos permita dimensionar realmente la importancia de la información. ¿Por qué nos la brindan?, ¿por qué me siento dolido o afectado?, ¿es algo importante?, ¿hay algo que pueda hacer para mejorar, ¿qué hacer?. Lo primero recibirlo,  dar las gracias y brindar algo positivo a esa persona, para así mantener la cantidad de bienestar en mi balde.

Este libro considerado número uno de los Best Sellers del New York Times, fue escrito a dúo. El señor  Tom Rath también autor del libro: ¿How full is your bucket for kids? co- escribió el libro con el Dr. Donald O. Clifton quien había estado compartiendo la teoría del balde desde los años 60, y fue reconocido en el año 2002 como el padre de la psicología basada en fortalezas y uno de los fundadores de la corriente de la Psicología Positiva. Clifton dirigió la organización de investigación de Gallup hasta el año 2002, quienes trabajaron con el reconocían su habilidad especial para lograr sacar lo mejor de cada persona basándose en las fortalezas de las mismas.

¿Cómo aplicar la historia para desarrollar bienestar? Es buena costumbre preguntarte al finalizar el día: ¿Cuántas gotas he repartido hoy?, ¿qué tan lleno esta mi balde?, ¿a cuántas personas le dibuje una sonrisa?

 



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