La huella hídrica: otra forma de entender el agua

Si ya te acostumbraste al término Huella de Carbono, piensa ahora en la Huella Hídrica. En un planeta que es 75% agua, y lamentablemente cada vez más escasa, existe un movimiento para comprender mejor el uso que le damos a este recurso. El concepto es sencillo: se refiere al volúmen total de agua requerido por un individuo, comunidad o empresa para producir un bien o servicio.

Arjen Hoekstra es un innovador holandés que un día se preguntó ¿cuánta agua hay detrás de mis dos huevos para el desayuno? Según sus cálculos se requieren 270 litros, más otros 40 para una tostada. Hoekstra es actualmente el director de la Red para Huella Hídrica, un colectivo que busca crear conciencia en el uso y malgasto del agua nuestras actividades cotidianas. Porque el problema real no está en la gotera del lavamanos, sino en los 140 litros de agua necesarios para producir una taza de café

¿Abandonamos el café? Por supuesto que no. Pero al analizar los costos de producción es necesario considerar el uso del agua (de la misma manera que se deben medir las emisiones de gases) para llegar a un costo ambiental de cualquier producto y diseñar tecnologías más eficientes. En otras palabras, una producción de café que requiera menos agua, sea tan delicioso, y mucho mejor, que pague el precio justo a productores.

El año pasado la UNO dio un paso simbólico al declarar el agua como un Derecho Humano, una decisión inteligente para un planeta que supera los seis mil millones de habitantes y donde apenas el 3% del agua es apta para el consumo humano. Si quieres calcular tu huella hídrica visita http://www.waterfootprint.org y la próxima vez que te enfrentes al agua que no has de beber, no la dejes correr.

 



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