¿La monogamia como estrategia evolutiva?

Unidos para siempre, un hombre y una mujer, ¿cuál podría ser la ventaja de ese tipo de arreglo? En los mamíferos es muy raro: sólo el 10% de estos animales forman parejas estables, el resto es polígamo o promiscuo. En el primer caso un macho mucho más grande y fuerte que las hembras mantiene un harén y lo defiende hasta la muerte de otros machos. En el segundo, tal como su nombre indica, los machos y hembras tienen relaciones esporádicas con cualquiera del sexo opuesto del mismo grupo o inclusive de grupos extraños.

Los humanos, en cambio, tienden a formar parejas estables que duran toda la vida. Obviamente no es una regla absoluta, en algunas civilizaciones está permitida la poligamia (generalmente un hombre con varias mujeres, pero también ha habido casos de mujeres con muchos hombres). También se dan casos, menos comunes, de promiscuidad en la que no hay parejas estables, sino que todos comparten el sexo. Y, por supuesto, las parejas estables en las que uno o ambos miembros tiene una relación extramarital, pero definitivamente, la gran mayoría del mundo actual es básicamente monógamo.

Si esto es así es porque debe tener una ventaja evolutiva, una ventaja que hiciera que nuestra especie, menos fuerte, menos rápida, menos hábil que las que nos rodean, sea la más exitosa de todas.

TvyamNb-BivtNwcoxtkc5xGBuGkIMh_nj4UJHQKuorwf5LiHmDkIvtl6CmjrphW6O8cIrLDb9nQmHAEn el artículo de Black Edgar, aparecido recientemente se describen tres posibles ventajas evolutivas: 1- la espaciación de las hembras, 2- el infanticidio y 3- el cuidado paternal. A continuación les contaré los detalles de cada una de ellas y ustedes, mis queridos lectores, me dirán qué opinan.

La primera teoría se basa en que bajo condiciones de dificultades para conseguir alimento, como sucede frecuentemente, las hembras tendrían que recorrer más y más territorio para conseguir la comida. Eso dificulta a un macho dominante a tener control sobre un territorio enorme, para tener la seguridad de que ninguna de sus hembras es preñada por otro aventurero. Si, por el contrario, cada una de estas hembras se une a su propio macho, la búsqueda de comida se hace mucho más sencilla. Esta teoría choca un poco con la muy humana tendencia de unirse en grupos, pero digamos que hasta que no se pruebe lo contrario, explicaría bien la monogamia de los homínidos.

La segunda teoría proviene de la conocida tendencia de los grupos polígamos de matar a los hijos engendrados por otros padres. Básicamente el grupo polígamo está dominado por un mancho dominante, que en la más de las veces es mucho más grande que las hembras, justamente para lograr ese dominio. Este macho, tiene que estar constantemente luchando para mantener su harén. Los hijos del mismo sexo, son expulsado del grupo cuando llegan a cierta edad y ellos tienen que retar a los machos de otros grupos para lograr su propio harén. Cuando un macho dominante envejece o se enferma y pierde el grupo, el nuevo líder frecuentemente mata a los infantes para asegurarse de que los nuevos hijos sean de él. Para más señas, las hembras dejan de lactar y comienzan a evolucionar de nuevo, para darle al nuevo jefe la oportunidad de diseminar sus genes.

El caso es que, obviamente, este proceso de matar infantes no es precisamente la mejor solución para hacer crecer una población. En cambio, para prevenir el infanticidio, seleccionar a un macho aliado que defienda a su hijo podría ser una estrategia válida: monogamia. Esta teoría también tiene su lado débil. Asegurando que el macho más grande sea que el trasmite los genes, ha sido siempre una estrategia evolutiva hacia la consecución de hijos más grandes y más aptos para sobrevivir.

monkey-familyLa tercera opción, mis estimados lectores, parece la más tierna, pero no por eso menos válida: criar a un humano es extraordinariamente costoso, por ejemplo, se estima que se necesitan 13 millones de calorías para llevar a un bebé hasta la edad en que puede alimentarse por si mismo. ¡Eso es mucho! Por lo tanto, tener a un macho que colabora con la madre en la alimentación y crianza del bebé aumenta muchísimo las posibilidades del mismo de llegar a adulto y por lo tanto: monogamia. Cosas tan sencillas como cargar al bebé mientras la madre va en busca de su propio alimento puede ser la diferencia entre vivir o morir de hambre.

La monogamia aumenta también el tamaño de las familias. En general, los grupos polígamos se relacionan únicamente por las madres. Es decir, los tíos o primos son solos los que aporta la madre. En el caso de los grupos monógamos, hay tíos paternos y maternos, hay abuelas paternas y maternas, por lo que el grupo familiar es simplemente el doble. Y dada la tendencia natural de unirse en grupos familiares, la monogamia ofrece el doble de posibilidades.

¿Qué les parece mis queridos lectores? Las tres teorías son muy plausibles y es posible que las tres hayan contribuido a nuestro carácter predominantemente monógamo, ¿tienen ustedes alguna otra explicación?

Basado en un artículo de Blake Edgar, aparecido en Scientific American, Sep. 2014



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