La música roba sonrisas a pacientes oncológicos

Una venezolana radicada en España inició hace un año un cautivador proyecto a beneficio de los pacientes oncológicos terminales: “Música en vena”. Virginia Castelló es el nombre de la líder de esta asociación sin fines de lucro que organiza presentaciones musicales en vivo en algunos hospitales de Madrid. El objetivo: mejorar la estancia hospitalaria de pacientes y familiares.

El proyecto surgió en homenaje a la memoria de Marianela García de Cubas, una mujer que luchó durante cuatro años contra el sarcoma. Aquella dama fue, para muchos, un ejemplo de fortaleza, amor y aceptación. Ella siempre deseó que, desde el voluntariado, se creara un proyecto destinado a llevar paz y equilibrio a las personas que se enfrentan a enfermedades delicadas. La bailarina, licenciada en artes y diplomada en Magisterio en Educación Infantil Virginia Castelló siguió el ejemplo de Marianela y convirtió su deseo realidad.

Rosario Flores, Daniela Tugues, Federico Lechner y Jorge Pardo son sólo algunos de los artistas que han apoyado la propuesta de esta asociación. Ellos, junto a Castelló y su socio Juan Alberto García de Cubas, han sido responsables de convertir habitaciones de hospital en salas de conciertos y robar sonrisas a los pacientes.

En un artículo anterior recordamos los beneficios de la música para el cuerpo y el alma. Eso, precisamente, es lo que quiere lograr “Música en vena”. Su misión es aliviar la la incertidumbre que se experimenta en las salas de espera y envolver al paciente en un ambiente de sosiego y confianza durante su estancia en el hospital. Los pacientes oncológicos siguen siendo su principal público objetivo, pero la demanda en distintos hospitales para otro tipo de pacientes ha ampliado el campo de acción inicial.

Esta asociación programa sus actividades en varias modalidades. Llevan el concierto a las habitaciones de pacientes con movilidad reducida, usan grabaciones y auriculares durante la administración de la quimioterapia y realizan espectáculos para pequeñas audiencias. También organizan espectáculos para todo el público del hospital.

La música es un excelente acompañante en los momentos difíciles. Ayuda a nutrir el alma, aliviar las penas y reducir la ansiedad. Proyectos tan nobles como MEV deben perdurar el tiempo.  El mundo necesita menos dolor y más música, ¿no creen?



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