La necesaria desilusión amorosa

La necesaria desilusión amorosa

Todo mundo habla del poder enamorarse. Le damos la importancia que requiere ciertamente, pero olvidamos que dentro de esa primera desilusión amorosa existe un gran potencial para crear un amor más humano y maduro. En esta ocasión hablaremos de la necesidad de sentirte desilusionado.

Hace algunos años estuve investigando sobre el tema para poder especializarme en relaciones de pareja —algo que me apasiona bastante—, y encontré a una colega psicóloga llamada Hellen Fisher, experta en estos temas, quien mencionó algo valioso: “Las parejas necesitan al menos cada cuatro años renovarse, ya que el amor va cambiando durante ese período de tiempo, y de no hacer esos cambios puede debilitarse hasta perderse totalmente”.

Entonces, me surgió la duda: ¿es este momento una desilusión amorosa? Pues sí, ya que todos nosotros desde el comienzo hemos estado creando una burbuja mágica de ideales alrededor de nuestro ser amado, olvidando con ello que es un ser humano que puede cometer errores.

Y es al final de esta cadena de errores que surge la desilusión, no como un obstáculo para la relación, sino como el principio del fin de ese enamoramiento mágico para dar paso a uno más maduro que surja de la decisión consciente de mantener el lazo con esa persona.

Entonces, vamos a crear un espacio sano donde poder comprender que esa persona especial para nosotros puede y va a cometer errores. Igualmente, puede que no se parezca en nada o poco a nuestro ideal de pareja, pero hay algo en nuestro corazón que nos indica que ese es y con eso basta.

Las relaciones reales, el amor real, pasan por la decisión consciente. Por esa balanza que debemos colocar todos los días entre lo que mi pareja me otorga y lo que yo puedo aportar a la relación. Pongamos más empeño en relaciones maduras, conscientes donde se privilegie la decisión y no el dejarnos llevar. ¿Estarías dispuesto/a?



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