La pasión

Aquel consejo popular de si piensas ser zapatero por lo menos se el mejor, es el principio de todos los sueños y querencias que vamos trazando en nuestras vidas…. Estudia para que seas alguien en la vida nos repiten de niños y nos recuerdan constantemente que la competencia en la calle es cada vez mas fuerte y la vida es dura….Y tienen razón. Pero pocas personas nos dan la clave de cómo cumplir con nuestros anhelos y objetivos en la vida.

Hace poco cumplí 44 años y cuando veo hacia el pasado y a quienes han alcanzado el éxito tal y como lo interpretamos en nuestra cultura occidental, debo reconocer que el estudio y la preparación fueron parte fundamental en su crecimiento laboral. Pero la diferencia entre ellos y los demás fue la pasión que le pusieron a lo que hacían.  Y eso no lo enseñan en ninguna universidad.

La pasión es para mí el combustible interior que nos empuja, que nos abre el camino, que nos permite continuar a pesar de las dificultades. Que nos hace ver el punto de luz en medio de la oscuridad. La única forma que yo encuentro cuando todo el mundo te dice que ya está bien, que desistas de tus sueños, es con pasión. Es arrancándonos el corazón en lo que hacemos. 

caminoEn estos momentos en mi vida la pasión que tengo por el cuidado del medio ambiente es lo único que me deja continuar levantarme a diario y seguir intentándolo. En ocasiones quisiera tirar la toalla. Dedicarme a otra cosa. Incluso me lo han propuesto. Me han dicho que tengo todo lo necesario para ser un “Coach” espiritual. Que me iría muy bien. Me han ofrecido ser promotor exclusivo de ciertos lugares famosos en Miami que podría llenar a diario con toda la gente que me sigue o que vendiendo productos ecológicos con la confianza que se ha depositado en mí por el trabajo cumplido, seguramente tendría una lista interminable de clientes…..Y lo he pensado. Sobretodo cuando el presupuesto aprieta y las facturas llegan a diario.

Al hacerlo iría en contra de lo que soy. ¡Ay mundo!, no debería de quererte pero sin embargo te quiero. Tal vez la herencia que les dejaré a mis hijos tendrá que ver con algún parque, alguna participación en los medios de comunicación, o algún escrito perdido en el tiempo…. Ah, pero les dejaré la pasión en lo que hagan sembrada hasta los tuétanos. Y eso que este camino recién empieza. Llevo 20 años en el área ambiental pero cada día es un nuevo comienzo…. No me estoy despidiendo. ¡Estoy llegando!

 



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