La polémica leche

La polémica leche

Tomar leche es lo más beneficioso para los bebés, especialmente, cuando nacen y se trata de leche materna. Sobre eso no hay duda alguna. El problema viene cuando hablamos de adultos. ¿Es buena la leche para los adultos? ¿Deben consumirla o no?

Según la nutricionista Adriana Alvarado, la leche es un alimento muy completo, ya que es fuente de calcio, fósforo, magnesio y proteína, los cuales son esenciales para el desarrollo y crecimiento. En su opinión, un adecuado consumo de esta bebida (o productos derivados) durante la infancia, y a lo largo de la vida, ayuda a mantener huesos fuertes y prevenir la osteoporosis.

Sin embargo, no todos están a favor de sus bondades. Por ejemplo, un estudio realizado hace algunos años por la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, recomendó limitar el consumo de lácteos a 1 o 2 porciones al día. Ello debido a que la grasa que produce este tipo de alimento fue vinculado al cáncer de próstata y de ovarios.

Por otra parte, la leche pasteurizada ha sido incluida entre los llamados venenos blancos, ya que el proceso de pasteurización destruye las bacterias y nutrientes de su versión fresca y natural. Según esta teoría, es por esta razón que causa alergias en los niños.

Ariana Araujo, especialista en nutrición, apoya la teoría que indica que la leche puede ser dañina debido a la grasa que contiene. Pero, para ella, “al consumir productos descremados se disminuye el riesgo de padecer cáncer por su bajo porcentaje en grasa saturada”.

Más opiniones encontradas

En su libro Mi dieta cojea, el dietista-nutricionista español, Aitor Sánchez, indica que la leche de vaca es un alimento muy completo. Además, que tiene «cantidades reseñables de todos los macronutrientes». Sin embargo, reconoce que es uno de los alimentos que más polémica genera.

Niega que sea el ser humano el único mamífero que lo toma cuando es adulto, puesto que los animales no tienen acceso a ella. «También somos los únicos mamíferos que cocinamos, que nos conectamos a internet o que escribimos libros», acota con un toque de humor.

Pero sí acepta algunos argumentos, por ejemplo, que no debe ser ingerida por bebés menores de un año y que hay alimentos que pueden sustituirle como fuentes de calcio. Es decir, que puede prescindirse de la leche y vivir plenamente siendo un adulto. Aunque, ¿quién estaría dispuesto a renunciar a un delicioso café con leche o un refrescante yogurt con frutas?



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