La pregunta importante que debes hacerte a primera hora de la mañana para un día exitoso

Cuando planeamos nuestros proyectos, generalmente pensamos en los recursos financieros y humanos que necesitamos, el tiempo que invertiremos en cada etapa y los resultados que queremos obtener. Pero casi siempre se nos escapa un elemento fundamental que da otra dimensión a nuestro trabajo y a nuestra vida: se nos escapan de la ecuación nuestras emociones.

Todos tenemos maneras diferentes de reaccionar ante el triunfo, el fracaso, los obstáculos, pero muy pocos de nosotros conocemos cómo funcionan nuestros ciclos emocionales. Así, una y otra vez nos encontramos convertidos en víctimas de nuestras emociones de manera inconsciente, y de pronto nos encontramos diciendo frases como: “no he debido emprender esto”, “es que nada me sale bien”, “qué estrés tan grande”, “esto es demasiado para mí”, “estoy sola con todo esto”.

Y nos preguntamos: ¿pero qué pasó, si al principio todo tenía tanto potencial de éxito?… Y claro que lo tenía y lo tiene. El asunto es que lo único que no planeaste es uno de los elementos más importantes: cómo te quieres sentir desarrollando el proyecto en cuestión. ¿Te quieres sentir feliz? ¿Creativo? ¿Productivo? ¿Satisfecho? ¿Vital? ¿Quieres vivirlo desde un lugar de calma interior a pesar de que todo afuera sea una tormenta de obstáculos?, o ¿quieres repetir los patrones de estrés que te llevan siempre a ese extremo emocional? Tú decides.

El definir cómo nos queremos sentir en una actividad marca un cambio crucial en cualquier proceso. Nos da una base estable, un norte para continuar navegando la corriente aunque las aguas se agiten. No perder el foco en esto puede marcar la diferencia entre un proyecto exitoso (que nos hace felices) y un fracaso, ya sea porque no logramos lo que queremos o porque la pasamos fatal intentando forjarlo.

No se trata de no sentir emociones incómodas o negativas, pero sí de no regodearse en ellas, pues el objetivo emocional está claro. Esa claridad nos sirve de motor para seguir adelante.

Las emociones cambian nuestra percepción de las situaciones. Cuando sabes cómo te quieres sentir, dejas de ser una veleta presa de tus hábitos emocionales y de la percepción distorsionada que muchas veces tienes de la realidad debido a ellas.

Así que te invito a practicar un ejercicio que hago desde hace mucho tiempo inspirado por el libro Mapa del deseo de Danielle Laporte. Hice un video para facilitar la explicación. Lo hago cada mañana y me realinea. Me permite llevar ese estado de calma interior que me da la meditación a mi vida cotidiana. Recuerda que si no lo practicas no habrá resultado. Así que comienza desde ya y verás cómo poco a poco comienza a cambiar tu vida. La calidad de cada momento mejorará, te sentirás más feliz y pleno, y cuando vengan momentos tempestuosos tendrás un norte más claro.

Comparte tu experiencia abajo en los comentarios. Me encanta saber los pormenores de tus exploraciones. Así es como seguimos cocreando evolución consciente.



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