La resiliencia del 2020 al 2021

La resiliencia del 2020 al 2021

Como muchos tantos recursos personales la resiliencia es un recurso personal que deberíamos enseñar a nuestros niños, ya que en el transcurso de nuestra vidas tendremos que asumir situaciones que nos sobrepasen emocionalmente en distintas áreas, en la salud, en la vida personal y relacional, en lo económico, en lo social, etc., y es aquí, justo cuando nos sentimos sobrepasados por los acontecimientos o situaciones cuando la resiliencia toma vital importancia.

Ya que la resiliencia es la capacidad del ser humano de superar situaciones traumáticas, es importante considerar incluirla entre nuestros recursos personales.

La persona resiliente desarrolla la habilidad de mantener un estado de equilibrio emocional mayor que las personas no resilientes, son capaces de enfrentar el estrés con mayor facilidad y enteresa.

La resiliencia va más allá de la resistencia si entendemos que en la resistencia existe un estado de tensión emociona, mental y física importante sin embargo cuando somos resilientes soportamos mejor la presión.

Este año que casi culmina hemos estado embullidos en una situación social derivada de la pandemia que nos ha colocado en la necesidad de asumir retos personales en cuanto a los recursos viejos y nuevos para superar esta situación mundial de la mejor manera. Hemos estado sometidos a presiones como la angustia, el temor, la consternación la incertidumbre y muchas más como estas que nos han generado consecuencias importantes en nuestro estado mental emocional y hasta físico. Han aumentado los casos de depresión y la angustia se ha hecho parte común del menú del día.

Pero debemos tomar cartas en el asunto, no debemos permitirnos el dejarnos llevar por estos estados emocionales desgastantes sin detenerlos o realizar una necesaria rectificación de nuestras acciones con el fin de intervenir positivamente en estos estados.

¿Cómo puedo yo siendo resiliente superar situaciones como ésta? Afortunadamente la solución está en nuestras manos, ya que somos principalmente nosotros quienes podemos controlar nuestra condición emocional y mental.

Podemos comenzar diciendo que la actitud de la persona resiliente es generalmente positiva, se enfoca en la solución no en el problema, esto requiere desarrollar la habilidad de estar en constantes observación de nuestros pensamiento y sentimientos. Otra manera de mantenernos controlados bajo presión es la respiración, la respiración es determinante a la hora de influir en nuestros estados emocionales. Una respiración calmada y profunda generalmente genera un estado de de calma física y mental también. Sin embargo para esto es también necesario estar en constante observación sobre como estamos respirando y manejarla adecuadamente. También uno de los puntos importantes para mantener un estado de calma ante la adversidad es estar conscientes de nuestros pensamientos. Los pensamientos son parte generativa de los estados de ansiedad y angustia, aquellas cosas que nos decimos sobre nosotros mismos y los demás también influyen de manera determinante.

Imagen de Jacquelynne Kosmicki en Pixabay



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