La resiliencia y los duelos del alma

resiliencia

La resiliencia es ese estado en el que nos toca lidiar con conflictos o situaciones desafiantes que llegan a nuestra vida, aceptándolas y adaptándonos a ellas para transformar el dolor en una fuerza que nos permita sobrellevar la tragedia, continuar y salir adelante, logrando evolucionar y terminar fortalecido.

Las personas resilientes en vez de derrumbarse y dejarse arrastrar por la adversidad, tienen la voluntad para continuar a pesar de las duras experiencias que les ha tocado vivir. No son personas que no sienten, sino que aprenden a manejar sus emociones, aceptando los momentos difíciles y aprendiendo de ellos.

Al igual que la autoestima, la resiliencia puede aumentar o disminuir. La buena noticia es que todos tenemos en nuestra vida por lo menos una pizca de resilientes, ya con eso es suficiente para saber que podemos potenciar esta capacidad y afrontar las situaciones que se nos presenten.

Claro está, en que es sencillo pensar que se puede mantener una actitud optimista cuando no se está en medio de la tragedia, pero cuando nos encontramos atravesando la dolorosa senda de la adversidad, es agobiante y complicado encontrar el camino, reponernos y seguir adelante. Es necesario poner en práctica pensamientos y acciones que nos permitan manejar el enojo, la tristeza y el miedo. 

La resiliencia no es caer en la negación, tampoco significa convertirnos en aguantadores profesionales, sino más bien se trata de aceptar nuestro presente y lo que estamos atravesando, aprendiendo a convivir con el duelo y mientras lo superamos, encontrar la lección positiva que debemos aprender de la experiencia. Al final cuando lo peor haya pasado nos encontraremos con un yo diferente, transformado y fortalecido moral y emocionalmente, dejándonos orgullosos de nosotros mismos y satisfechos de haber crecido en la adversidad.



Deja tus comentarios aquí: