La resistencia antibiótica y probióticos

La resistencia antibiótica surge, cuando el paciente comienza a automedicarse, consumiendo antibióticos sin un motivo específico o cuando no es necesario ingerirlos. Si las personas continúan usando antibióticos con negligencia, nuevos «supermicrobios» resistentes a todo tipo de fármacos podrían hacer retroceder el mundo a los tiempos en que las infecciones leves causaban la muerte.

El Dr. Courvalain Patrice es especialista en enfermedades infecciosas en Macrobiología y en Biología Molecular, Jefe del Laboratorio de Biología Molecular de las Resistencia Antibiótica y de la Unidad de Agentes Antibacterial del Instituto Pasteur de París. Nos cuenta para tumedico.com.ve como la efectividad de los antibióticos está amenazada.

El uso indiscriminado o erróneo de un antibiótico, provoca que las bacterias adquieran defensas genéticas frente a futuros encuentros, a lo que se le conoce como resistencia antibiótica.

El Dr. Courvalain Patrice explicó cómo una bacteria es capaz de transformar mecanismos bioquímicos para generar resistencia a los antibióticos y llegar a convertirse en un germen resistente a múltiples tipos de antibióticos.

La resistencia bacteriana es infecciosa y exponencial, ya que cuenta con un mecanismo de diseminación que le permite la transferencia de resistencia entre una y otra bacteria, haciéndolas más fuertes aun, tanto por bioquímica como por genética.

Existen cuatro grandes mecanismos de resistencia, con la finalidad de impedir la interacción entre los antibióticos y sus blancos terapéuticos:

  1. Modificación del blanco del antibiótico.
  2. Inactivación del antibiótico a través de enzimas bacterianas, tales como betalactamasas.
  3. Impermeabilización de la bacteria ante el antibiótico.
  4. Mecanismo de eflujo.

El Dr. Courvalain afirmó además, que las bacterias se comportan en forma muy inteligente ante la acción antibiótica, logrando adaptarse de forma inmediata a los cambios de su entorno.

Con el tiempo surgen cepas que son totalmente resistentes. Si un paciente no toma la dosis completa de fármacos para eliminar del todo la infección, los microbios desarrollan resistencia con mayor rapidez. Si se administra antibióticos cuando no los necesita para tratar infecciones virales como la gripe, las bacterias que se encuentran de forma natural en el organismo desarrollan resistencia y comienzan a propagarse.

Los antibióticos eliminan las bacterias buenas del organismo, llamadas probióticas, causando diarreas e infecciones intestinales y debilitando el sistema inmunológico.

Los probióticos, por el contrario, restauran la flora natural de tu cuerpo y fortalecen el sistema inmunológico. Existen alimentos que los contienen y el yogurt es uno de ellos, ya que posee gran cantidad de lactobacilos que ayuda a evitar enfermedades intestinales.

Courvalain destaca la ventaja del uso de probióticos como la enterogermina en patologías intestinales, estos al ser organismos vivos, no patógenos para el humano y resistentes a los antibióticos, permiten mantener un balance en la flora intestinal, evitando la colonización de nuevas bacterias patógenas, o anormalidades en la absorción de nutrientes.

Los probióticos no crean el riesgo de bacterias resistentes, y son un sistema menos agresivo para el intestino, teniendo mayor relevancia en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales infantiles, pues evitan los efectos secundarios del uso de antibióticos a tan temprana edad.

Existe una competencia entre los alimentos y la medicina que poseen probióticos. Ambos tienen su efecto positivo, sólo que cuando se consumen los antibióticos, el alimento no previene que se pierdan los probioticos, mientras que con la medicina, la enterogermina, evita que estas bacterias buenas se desaparezcan del organismo.



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