La ruptura de una relación y la autoestima

La ruptura de una relación y la autoestima

Se viene a mi mente la canción de Adrenalina Caribe que se llama Yo sin ti no valgo nada:

Cuando en la mañana me levanto,

y me miro al espejo.

Solo veo mi presencia

que con tu ausencia no vale nada, no vale nada.

YO SIN TI NO VALGO NADA.

YO SIN TI NO VALGO NADA.

YO SIN TI NO VALGO NADA.

YO SIN TI NO VALGO.

Es este un sufrimiento lacerante que me reportan en consulta ante el daño de una relación. Algo así como una patada al ego, en el estómago del ego desprevenido a medianoche, de esas patadas que te sacan el aire, que te asfixian.

En ese momento, es como si entregaras tu valor personal a la opinión de otra persona, pues si ese ser te deja de querer o te engaña se desmorona tu afecto personal. Por ello quisiera que te preguntaras ¿de dónde viene tu valor?, ¿del afecto de otros?, ¿de la opinión de alguien más?, ¿es eso tener una sólida autoestima?

Con estas preguntas no quiero negar el dolor que se siente cuando se rompe una relación con alguien que amas. Eso es perfectamente válido, pero de allí a sentirte como una cucaracha aplastada hay un trecho.

Desde allí he visto toda clase de locuras, personas que se lanzan a innumerables aventuras sexuales con el objetivo de reafirmar con otras personas el rechazo obtenido; el caer en depresiones profundas; el andar con un mal humor o agresividad a flor de piel (que suele ser un mecanismo compensatorio de la tristeza); el desarrollo de una coraza a fin de impedir dar inicio a nuevas relaciones para no volver a ser lastimado(a) y, en algunos casos más graves y lamentables, el atentar contra la propia vida.

Siente el dolor, claro, pero no te entregues al sufrimiento; llora, pero sécate las lágrimas y continúa, y no olvides tener presente:

  • Cuidar de ti mismo(a), consentirte, alimentarte en forma sana y darte tus gustos de vez en cuando, dormir, descansar, arreglarte, vestirte con lo que te guste, hacer ejercicios. Ten presente que la imagen influye en la autoestima.
  • Huye a toda prisa del rol de víctima o de sentir lástima por ti, recuerda que los dolores se superan y dejan un gran aprendizaje.
  • Ten paciencia, respeta los tiempos, un duelo es un proceso que si bien tiene un inicio también tiene un final.
  • No persigas a tu ex, evitar el contacto es protegerte del daño y acelera el proceso.
  • Realiza alguna actividad o programa de formación que te interese; el aprender y estar en contacto con otras personas te distrae, te enriquece, te ayuda.
  • Cambia el tema de conversación; pasar horas hablando de tu ex te enferma. Concéntrate en conversaciones positivas sobre lo que tienes más que en lo que te falta.
  • Decide seguir adelante, lee libros de superación personal. Si lo necesitas, no dudes en buscar la ayuda de un(a) psicólogo(a).

Dicen que los amigos verdaderos son los que están en las malas, porque en las buenas sobran. Esto es una gran verdad, de modo que, te invito a demostrarte tu verdadera amistad, esa incondicionalidad que necesitas. Si acabas de enfrentar una ruptura, este es el mejor de los momentos para saber de qué estás hecho(a), de amarte por sobre todas las cosas, de agradecer que lo que no era se haya ido, y fortalecer tu amor personal que será el que te permitirá no solo estar bien en un breve período, sino que, además, te dará la capacidad de ver las nuevas puertas que se te abrirán, porque a fin de cuentas tu vales, y vales mucho, más allá de tener o no pareja.



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