La salsa, un ritmo que mueve al mundo… también los hilos de la economía

2cym8o5 salsaLa salsa es un ritmo que hace mover el cuerpo de individuos de todo el mundo, y se ha convertido en un puente de comunicación entre culturas muy diversas. Por ejemplo, en una visita a Viena, mi hermano y yo conseguimos la mejor manera de comunicarnos con la gente joven de la ciudad, en una discoteca donde sólo bailaban salsa. Fue sorprendente descubrir que este género musical se ha universalizado de tal modo que iguala a todos en un mismo ritmo, que es alegría en movimiento.

La salsa en sus orígenes, al igual que el tango, surgió en un entorno socio-económico marginado, siendo calificada de “música cubana vieja poco innovadora”, “música de barrio de mala muerte”, y otros calificativos peyorativos. El tango fue incluso más denigrado que la salsa y sin embargo, hoy es Patrimonio Cultural de la Humanidad. La salsa es de ascendencia cubana, proviene del son, el danzón, la rumba, entre otros ritmos, pero con un aliño especial de sabor, pues es una mezcla con otros ritmos caribeños y jazz. A este ritmo que es fusión, se le conoce como SALSA a partir de los años 70, y tiene sonidos con predominio de los cueros, metales y hasta piano. En la radio venezolana se le comenzó a llamar SALSA a la música que hacían los soneros cubanos dentro y fuera de la isla, especialmente lo que se producía en Nueva York.

De acuerdo a las opiniones de Nicolás Ramos, el triunfo de la Revolución Cubana y el bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos tuvo un fuerte impacto en el devenir musical del Caribe y el surgimiento de la Salsa. La emigración de excelentes músicos cubanos hacia Nueva York, les impuso la necesidad de crear nuevas formas musicales, que respondiesen al crisol cultural que representa esa ciudad. En esa ciudad, los ritmos cubanos recibieron el aporte puertorriqueño, que incorporó otros elementos del Caribe, combinándolos con el jazz. Esta nueva música, que comenzó a llamarse SALSA desde los años 70’, responde a un público latino pluricultural, emigrante, que se encuentra en esta nueva Babel que es Nueva York.

clases-de-salsa-en-valparaiso_0cccff53_2Y es que la salsa nació internacional, es mezcla, es fusión cultural. Haciendo honor a su nombre, igual como la salsa para una pasta, mezcla los más deliciosos ingredientes que dan sabor al baile, a la vida. Toma lo mejor de Cuba, los ritmos del Caribe y el aporte del jazz, del mismo modo que la salsa para una pasta o una pizza se hace con los más deliciosos ingredientes de todo el mundo. Y de la misma manera que ocurre con la salsa de la pasta o la pizza, muchos habitantes de este mundo sienten la tentación de probar bailar este ritmo, o al menos olfatearlo, escucharlo, porque este ritmo musical es sabor y alegría.

Durante los años 70’, 80’ y 90’ la salsa se expandió por todo el mundo y se transformó en una joya musical. Adoptó nuevos instrumentos, nuevos métodos y nuevos estilos. Actualmente, la salsa es uno de los géneros musicales más importantes del mundo. Entre los grandes exponentes de la Salsa destacan Tito Puente, Rubén Blades, Willie Colon, Héctor Lavoe, Oscar de León, Cheo Feliciano, Celia Cruz, Gilberto Santa Rosa, Marc Antony, entre otros.

Pero no sólo los cantantes latinoamericanos originalmente salseros han valorado el sabor de este ritmo. Artistas y agrupaciones internacionales como Mecano, Coldplay, Sting, Eros Ramazzotti, Maná, han interpretado canciones con fuerte influencia de la salsa. Les sugiero que escuchen “Bailando salsa” de Mecano, “Clocks” de Coldplay y Buena Vista Social Club; “Corazón espinado” de Maná y Santana; “Yo sin ti” de Eros Ramazzotti, y mi favorita, “Fragilidad” de Sting y Buena Vista Social Club. Muchos de estos temas internacionales son muestra de lo sublime que ha llegado a ser este ritmo, y han llegado a mis oídos como resultado de las investigaciones musicales de mi hermano Yoel o mi amigo Gustavo.

Ahora se preguntarán ¿qué tiene que ver la salsa con la economía?, como amenazo en el título, porque saben que mi deber de economista es jamás dejar de hablar de mi ciencia. Como verán, nuestro economista camuflado también baila salsa y ¡también le encanta meter las narices en las discotecas!. Resulta, que la enseñanza de salsa se ha convertido en un empleo muy noble para latinoamericanos que han decidido emigrar a Europa, Asia y Estados Unidos. Enseñar a bailar salsa, combinando esta enseñanza con el español, es una fuente de ingresos respetable para un emigrante que quiera sobrevivir en el Viejo Mundo o en Asia.

Adicionalmente, debo destacar que hoy en día pululan academias de enseñanza de la salsa muy rentables en todo el mundo, específicamente de Salsa Casino, en Europa, en Japón, en toda Asia y América. Una ciudad de Colombia, Cali, se ha convertido prácticamente en la meca de la salsa, uno de los mejores lugares para aprender a bailar este ritmo; así como Buenos Aires es uno de los mejores lugares del mundo para aprender a bailar tango. En las investigaciones de Karen Duclerq, de Cali, surge un dato curioso: para la organización colombiana Proexport (Promoción de Turismo, Inversión y Exportaciones de Colombia) las tres cosas que identifican los extranjeros de este país son el café, Gabriel García Márquez y la salsa. Lo que significa que la salsa, como práctica cultural es también una fuente de ingresos, una actividad musical que hace mover los cuerpos y los hilos de la economía…

Por Karelys Abarca Capdevila
Twitter: @karelitabarca



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