La Serenidad

 

Estado de calma donde podemos escuchar los latidos de nuestro corazón y los pensamientos afloran.

En medio de su silencio, podemos razonar y encontrar respuestas a esos cuestionamientos que nos asaltan en cualquier segundo.

Esa tranquilidad, proporciona una valiosa oportunidad de observar con detalle, en primer lugar, los errores cometidos, segundo, medir el rosario de posibles consecuencias, en algunos casos previniéndolas y lo más importante, establecer las estrategias para reparar los daños que tales fallas van a causar, mediante la aplicación de los correctivos que sean necesarios para solucionar tales efectos.

Es importante encontrar momentos para relajarnos y escuchar la voz de nuestra consciencia, pues, ella recoge y graba todo nuestro acontecer, recibiendo además, ayudas de la alta espiritualidad, que si bien no vemos materialmente, están allí, haciendo su bella labor de guiarnos, claro está, que también están los saboteadores de siempre, pero estos son otros temas.

Para ir terminando, dejemos de ver a los errores como un problema, de esa manera enfocamos solo el aspecto negativo, lo que nos lleva a estados de ansiedad, depresión y tristeza. El error es necesario para evolucionar, es la oportunidad que nos dan para alcanzar nuevas experiencias y habilidades con las que resolver una misma situación más adelante, pues, no se puede negar, que con diferentes matices, de vez en cuando enfrentamos la misma situación, es como una prueba de repaso que nos ponen para ver si entendimos la lección anterior.

Así que, aprovechemos los espacios de quietud, no tiene que ser algo elaborado, ni pasar hooras meditando, a veces tan solo basta sentarse en un parque o en tu sillón preferido y dejar que la naturaleza interna haga su parte.



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