La Stevia y los niños

La Stevia llegó para endulzarnos la vida de forma natural. Cada día más personas nos sumamos a la “vida verde” y tratamos de sustituir los productos muy procesados y los azúcares refinados. 

Entre los beneficios de consumir las hojas de este arbusto originario de Paraguay están: Reduce la ansiedad, regula la presión y los latidos del corazón, participa en la regulación de la absorción de la grasa y de la presión arterial. Es utilizado como sustituto del azúcar para personas que sufren de diabetes, ya que no incrementa los niveles de azúcar en la sangre; por el contrario, estudios han demostrado su propiedad hipoglucémica, mejorando la tolerancia a la glucosa. Incluso se ha reportado sus propiedades anticaries.

En fin, salvo su sabor a “rama” o “monte” que en ocasiones podemos percibir, la stevia es una opción muy válida si planeamos disminuir la ingesta de azúcares refinados. 

¿Pueden consumirla los niños?

Para nadie es un secreto que como sociedad hemos ido validando y permitiendo el consumo excesivo de azúcar en los niños. Los cumpleaños, fiestas escolares, recibimientos, despedidas. Todas las celebraciones que involucren a los pequeños de la casa están cargadas de azúcar o productos excesivamente procesados. También es cierto que en casa los peques consumen jugos y meriendas azucarados.

Afortunadamente, cada vez más, los padres nos damos cuenta del impacto que tiene en la salud actual y futura del niño, su alimentación. Estamos eliminando los refrescos y dulces de nuestras despensas, y nos estamos esmerando en ofrecer fiestas estilo “Ecológicas y saludables”. Acá es donde nos preguntamos si podemos utilizar los sustitutos naturales del azúcar en los alimentos de los consentidos de la casa.

La-Stevia-y-los-niños-2Nuestra primera recomendación es tratar de evitar el uso del azúcar o de cualquier sustituto en la preparación de alimentos para niños menores de dos años. En este caso recomendamos ofrecer los jugos sin ningún tipo de endulzante, de modo tal de que el bebé no se acostumbre al sabor “dulzón”, sino que se interese por el sabor dulce natural de los alimentos. A nosotros puede parecernos insípido o soso, pero si ellos no conocen el sabor del azúcar, no lo resentirán.

Existen alimentos naturalmente dulces como el dátil, el puré de manzana horneada, la miel de agave o la remolacha, que pueden utilizarse como endulzantes para los postres de los bebés.

Para niños más grandes, la stevia se convierte en una opción segura y saludable para endulzar las bebidas y postres. También es segura para embarazadas, personas mayores y para diabéticos. La única precaución que debe tenerse en cuenta es no superar la dosis diaria recomendada por la OMS: 4mg por kilogramo de peso. Nuestra recomendación es usar la presentación natural de la hojita verde, en pocas cantidades (el dulzor es muy fuerte). Si lo que tienes a la mano es stevia procesada, revisa que no contenga otros azúcares, mucho menos sacarosa que es azúcar común.

Finalmente la Asociación Española de Pediatría nos dice “es totalmente seguro si lo consume la madre que amamanta a su bebé y probablemente también para el lactante si no se sobrepasa la dosis máxima diaria de 4 mg/kg”.

¡A endulzarnos naturalmente!



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