La tierra donde nadie es viejo

Este artículo fue escrito por la doctora y amiga Flor Reyes Segura, quien, luego de la lectura del libro Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo de Deepak Chopra, quiso compartirlo con nosotros.

Sería imposible aislar un solo pensamiento, una sensación o creencia, que no tenga algún efecto sobre el envejecimiento. Nuestras células escuchan constantemente nuestros pensamientos y se ven cambiadas por ellos. El pensamiento activa en el cerebro una molécula mensajera y así todo impulso mental se transforma en información química y biológica. Cuando una persona es feliz, su producción de neurotransmisores, hormonas, receptores y hasta el mismo ADN empieza a reflejar ese giro favorable.

Como la mente influye sobre todas las células del cuerpo, el envejecimiento es fluido y cambiante; puede acelerarse, demorarse, detenerse un tiempo y hasta revertirse. Una anciana al recordar su primer amor, parece pronto haber vuelto a tener 18 años; un hombre maduro se entera que ha muerto su amada esposa, se marchita en solitaria senectud en cuestión de semanas. Así, cuando la vida pierde sentido, la energía que sostiene el cuerpo parece extinguirse silenciosamente como una pila que se agota.

Hay 3 maneras de medir la edad:

  1. La edad cronológica: la que tienes según el calendario.
  2. La edad biológica: la que tienes según tu cuerpo y procesos celulares.
  3. La edad psicológica: la que tienes según te sientes.

De estas, la edad cronológica es la menos confiable de las tres, pues una persona de 50 años puede estar casi tan sana como cuando tenía 25, otra, en cambio, puede tener un cuerpo de 60 o 70 años.

Para saber qué edad tienes, la edad biológica dice cómo ha afectado el tiempo tus órganos y tejidos comparándolos con otras personas de tu edad cronológica. La edad biológica es variable, los buenos hábitos, el ejercicio físico regular, alimentar una relación satisfactoria y larga, tomar vacaciones, tener una rutina diaria, sentirse a gusto con el trabajo, tener una vida sexual satisfactoria, pueden revertir los efectos del envejecimiento.

nadie-es-viejoEn nuestro cuerpo, la piel se renueva una vez al mes, el recubrimiento del estómago cada 5 días, el hígado, cada 6 semanas, el esqueleto, cada 3 meses. A simple vista, estos órganos parecen iguales en cada momento, pero en realidad, están en flujo permanente. El envejecimiento del cuerpo parece ser algo que te está pasando, cuando en realidad es algo que has aprendido a hacer. Una célula envejecida es el producto final de la conciencia que ha olvidado cómo mantenerse nueva.

Todo lo que te haya ocurrido está registrado en tu cuerpo, pero lo más importante es que allí hay también nuevas posibilidades. Con el correr de los años te vuelves único. A los 70 no hay dos cuerpos parecidos, ni remotamente. A esa edad, tu cuerpo será distinto de todos los cuerpos del mundo; los cambios de la edad reflejarán el carácter único de tu vida.

La alegría del corazón es vida para el hombre, el gozo es lo que da longitud a tus días. Puedes optar por ver que la rosa florece y muere; puedes optar por ver la rosa como una ola de vida que nunca acaba, pues el año próximo surgirán nuevas rosas de las semillas de ésta… Mira hacia la tierra donde nadie es viejo; no está en ninguna parte, sino en ti.

 



Deja tus comentarios aquí: