La valiosa grasa del jamón

La valiosa grasa del jamón

Aunque tendemos a pensar que el consumo de grasas es malo para nuestro organismo, la grasa es necesaria. Todo está en el balance y en la calidad.

Antes de sumarnos a cualquier moda o tendencia alimentaria, lo mejor es informarnos bien. Existe una saturación del “no se puede, porque engorda o sube el colesterol”, usado para discriminar algunos alimentos. Por ejemplo, hay quienes le quitan la grasa al Prosciutto di Parma o al codiciado Jamón Ibérico, uno de los grandes tesoros de la gastronomía a nivel mundial.

Como buena latina, apasionada de la gastronomía, se me parte el corazón cuando veo a alguien que le quita la grasa a un buen jamón. La calidad del jamón 100% Ibérico de bellota, por ejemplo, es única. Esto es gracias a la propia genética del cerdo ibérico y a su alimentación, que se basa en lo que producen los campos en España (la Dehesa) y, por supuesto, a las bellotas como alimento principal, durante sus últimos meses (la Montanera).

¿Algo tan maravilloso puede ser saludable?

El «olivo con patas». Así le llaman al cerdo ibérico, gracias a su alto contenido en ácido oleico, principal componente del aceite de oliva. Además de ser toda una experiencia en el paladar, expertos aseguran que:

  • Es un alimento cardiosaludable, ya que reduce el colesterol «malo» (LDL) y aumenta el «bueno» (HDL)
  • Aporta proteínas, hierro y vitaminas del grupo B, esenciales para el desarrollo del metabolismo de tus células.
  • Es alto en vitamina E y un potente antioxidante, además de ser rico en hierro, cobre, fósforo y zinc.

Recuerda:

  • La grasa blanca del jamón ibérico no se retira, es un producto artesanal muy valioso.
  • Cuando cortas la pieza entera, la única grasa que debes retirar es la oxidada, de color marrón o amarillento. La blanca se disfruta en boca o en la cocina.
  • La grasa blanca y los pedazos pequeños de jamón que quedan después de cortar la pieza entera, úsalos en tus recetas para resaltar el sabor de tus platos. Por ejemplo, agrega la grasa a tus verduras o carnes a la plancha, huevos, y hasta a tus sopas, guisos o incluso en un salteado. Tanto esa grasa derretida como el jamón, llevarán tus recetas a otro nivel.

Pruébalo y verás como todos tus platos se impregnarán del mejor sabor y aroma del mundo. Que no sobre ni una migaja de este producto tan exquisito y valorado en todas las cocinas el mundo.

Aquí te sugiero una receta en la que puedes emplear grasa de jamón: “Camarones al ajillo con sobrasada”.

https://lacocinanomuerde.com/recetas/1392-camarones-al-ajillo-con-sobrasada

¡Buen apetito!

Foto de La cocina No Muerde



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