La vida es hoy

Amaneció y la claridad entra por la ventana y despierto, miro el techo y empiezo a recorrer con la mirada las grietas que el tiempo ha hecho en él, son líneas delgadas que arman un patrón indefinido, como mil caminos que ciertamente no sé a dónde llevarán, ni cuál es el indicado.

Me levanto y sin pensar enciendo la luz, me miro al espejo y encuentro en el a alguien que desconozco, decido, mirar la imagen, la frescura abandonó su piel y tiene la mirada perdida, trato de encontrar la esperanza en sus ojos, pero no parece que la misma tomo rumbo desconocido.

Trato de enfocar el ritual diario, encontrando una excusa para no adentrarme en aquel ser que me mira como preguntándome que pasó, pero hoy ya eso no es posible, esta rutina se gastó, como la pequeña gota que se desvía y se pierde sin destino y su vida útil fue tan efímera.

Ante la imposibilidad de escapar, solo me queda afrontar lo que hay, asumir la tan temida pregunta, ¿Qué paso con mi vida?

El corazón late muy fuerte, como temiendo la respuesta el cuerpo se calma y los pensamientos comienzan a aclarase, y entonces encuentro la fuerza para hacer un balance mental de lo hecho con la vida que me regalaron.

Recorro desde los más tiernos años hasta el día de hoy, y si bien es cierto que hay errores, frustraciones, pare de contar… también hay alegrías y plenitudes y esto conforma lo que soy hoy.

¿Y que soy hoy?,
alguien con mucha experiencia para salir a la calle y diferenciar las que son las oportunidades alguien que ahora sabe lo que quiere, alguien que sabe que la vida es hoy.

Alguien que sabe que solo dándome a mi misma encuentro en el otro, que en cualquier lugar me encuentro en casa, porque nos convertimos, en lo único que hace falta y es tener esperanza y esa la encontramos mirando hacia dentro, hacia nuestro mundo interior.

Si te preguntas
¿Y ahora que hago con mi vida? Pues vivirla, con la conciencia que cada día es una oportunidad para lo que quieras hacer.



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