Lactancia materna: más que buena nutrición

Lactancia materna: más que buena nutrición

Ya en artículos anteriores nos hemos referido a los beneficios de la leche materna para la salud del bebe y de la importancia de su promoción y protección. Pero los beneficios no se detienen allí. Aparte de que es el alimento perfecto para el niño y es bueno para el cuerpo de la madre, tiene un impacto positivo a nivel sicológico y emocional, en ambos.

De acuerdo al reconocido pediatra William Sears, existen estudios que muestran que las madres que amamantan presentan menos ansiedad y depresión post parto que las que alimentan a sus hijos con fórmula. Entre otras cosas, la posibilidad de proveer al hijo de todos los nutrientes que necesita, les da una sensación de seguridad y confianza en si mismas.

Mediante la unión de los dos cuerpos, cuando el bebé toma el pecho de su madre, recibe calor, estimulación táctil, visual, olfativa, gustativa y oral. El contacto de la piel del bebé con la de su madre le va a aportar muchos beneficios, ya que el tacto es el sistema sensorial que está más maduro en los primeros meses de vida. A través de la piel, el bebé capta el cariño y apoyo de la madre, lo que hace que se vaya desarrollando la confianza y seguridad en sí mismo.

Investigadores han descubierto que la relación que se establece entre una madre que amamanta y su hijo es la más fuerte que puede existir entre los seres humanos, más que el sentir el feto en el útero. Al lactar crecen las raíces de una relación duradera entre madre e hijo.

No importa cuantos libros sobre bebés y crianza se lean, no importa cuantos bebés se vean crecer en la familia, cuando nace un hijo, las dudas asaltan y de repente no se sabe si se está haciendo lo correcto. Pero cuando ese bebé está allí pegado del pecho de su madre, en ese momento no hay dudas, de eso se trata. Al amamantar, se produce una ayuda mutua en la adaptación al proceso de separación que se ha producido tras el parto, creándose un entendimiento especial entre ambos. Este entendimiento ayuda a la madre a interpretar más rápidamente y mejor las necesidades del bebé en cada momento.

Además hay suficiente evidencia que sugiere que los niños amamantados desarrollan menos problemas psicológicos, de comportamiento y de aprendizaje. Así como  una mayor madurez y asertividad a medida que se desarrollan.

Según las últimas investigaciones, la lactancia contribuye a que la madre sea más cariñosa con sus otros hijos y su marido. De acuerdo a la Dra. Alicia Dermer, médico de familia y consultora internacional certificada de lactancia, el bebé amamantado recibe ese regalo tanto para su salud física como emocional. “Y algo que es bien difícil de medir, y es otro beneficio, la felicidad y tranquilidad que parece rodear a la pareja que amamanta”

Sabemos que no todo es fácil en el proceso, pero bien vale la pena buscar ayuda para solucionar los problema que se pueden presentar al comienzo de la lactancia y prolongar esos momentos de felicidad presente y futura.



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