Las 5 personas que necesitas en tu vida para ampliar tus horizontes

Cuando crecemos, oímos continuamente por parte de algunas personas mayores, como nuestros padres, una frase que suena como un disco rayado:

“Dime con quién andas y te diré quién eres”.

Sin embargo, viéndolo en retrospectiva, me doy cuenta de que tenían cierta razón. Si eliges como amistades solamente a las personas que te rodean y que se encuentran bajo tus mismas circunstancias, tienen tu misma edad y el mismo pasado, seguramente, estarás formando una vida extremadamente aburrida y homogénea.

Tu perspectiva se verá drásticamente limitada bajo los puntos de vista de otras personas que son exactamente iguales que tú. Por supuesto que no estoy diciendo que ser tú mismo sea algo terrible, pero ¿cómo serías capaz de saber si la persona que eres hoy en día es la que deberías ser?

¿Eres un mero reflejo de la gente que te rodea?

La variedad es la chispa de la vida, la gente versátil puede exponerte ideas y estilos de vida que nunca habrías tenido en consideración. Así que si estás listo para salir fuera de tu zona de confort, aquí tienes cinco tipos de personas que ampliarán tu perspectiva hacia nuevos niveles:

  1. El gurú sabio

Algunos jóvenes albergan un error común, que no puede ser amigos de gente mucho mayor que ellos. Creemos que no podrían relacionar nada de lo que ellos hacen o han vivido con nuestras propias experiencias. Pero, ¿qué crees que fueron antes de ser más mayores? Exactamente, ¡también fueron jóvenes!

Tener amigos más mayores, que están en sus mejores años, es como tener una versión más madura de ti mismo pero con más sabiduría, perspectiva y experiencia de vida. Si haces un esfuerzo por salir de esa caja, verás que hay una gran cantidad de oportunidades para encontrar tu propia esencia.

Sonríe y toma té con galletas con tus vecinos más mayores o hazte voluntario en una casa de enfermería los fines de semana. También puedes programar sesiones regulares con tus abuelos. Personalmente, tengo muchos amigos más mayores que yo, ¡te sorprenderías la cantidad de historias, experiencias y vivencias que puedes aprender de ellos! Incluso, seguramente, te aporten cosas más interesantes que la gente de tu edad. Confía en mí, te proporcionará un beneficio mucho más grande del que estás pensando.

  1. La “Phoebe”

Tu mente necesita una Phoebe, tanto como Chandler necesitaba a Mónica en la serie Friends. Son personas con un espíritu libre que marchan al ritmo de los tambores de sus cabezas.

Es el tipo de amigo que te convencerá en realizar un viaje hacia el desierto en el último momento, quien te empujará a la lluvia y bailará contigo derrochando felicidad y quien te recordará que te relajes cuando estés tomando la vida demasiado en serio. En su naturaleza está vivir el momento, buscar la aventura y ver el mundo a través de unos cristales de color de rosa.

Seguramente, sus formas hippies te volverán loco, y te seguirás preguntando una y otra vez cómo puede pagar las facturas y realizar sus tareas día tras día. A veces, simplemente te ayudará a ver que lo que necesitas es parar a oler las flores, oír los pájaros cantar o sentir la brisa del mar en tu pelo.

  1. El triunfador

Todos conocemos a esas personas que fueron niños prodigio, estudiantes modelo, graduados con honores. Consiguieron más dinero que tu grupo entero de amigos (combinado), están involucrados en montones de actividades y, aún así, encuentran tiempo para hacer voluntariado los fines de semana.

Son tan increíblemente disciplinados que a veces hasta te producen acidez. En lugar de tener resentimientos o celarte de ellos, adopta sus fuentes y estilos de vida para averiguar cómo convertirte, al igual que ellos, en un campeón de la vida. Averigua cuáles son sus hábitos y comportamientos. Pídeles que te enseñen sus secretos, que te conduzcan al éxito.

Si son tan dinámicos como parecen, estarán encantados de conducir a un amigo a la victoria.

  1. El aprendiz

Antes te he dicho que necesitas a alguien para que te enseñe la forma en la que se comporta el mundo, ¿no es así? Pues aquí está tu oportunidad para aportar conocimiento a alguien más.

Sé el mentor de una persona más joven que tú (preferiblemente alguien que sea de siete a diez años más joven que tú). Te proporcionará mucha satisfacción ver cómo se va desarrollando y creciendo. Enseñar a alguien no solamente te permite ser una influencia positiva para esa persona, sino que también te recuerda qué se siente al estar en su lugar.

Un niño absorbe el mundo al completo a través de la observación, de las noticias y de los pequeños detalles que a menudo los adultos pierden. Es como redescubrirte a ti mismo. Imagina el impacto que tendrás en un niño que no tiene otros modelos a seguir. Podrías ser la única persona que dedicara parte de su tiempo a escucharlo cada día.

Sé voluntario en un grupo, ayuda como mentor dentro de una escuela de tu ciudad o simplemente échale una mano a tu sobrino o sobrina con sus deberes. La consistencia es la clave en este caso para que esta persona desarrolle una conexión real contigo.

  1. El hombre en el espejo

Nada amplifica más tu perspectiva que encontrarte con tu verdadero yo. Cuando somos jóvenes tendemos a tener más cuidado por hacer nuevos amigos, seguir las tendencias y recibir la aprobación por parte de otros, en lugar de la verdad. Pero, lo que realmente nadie nos dice es que nunca sabremos nuestro potencial completo si no pasamos tiempo descubriendo quiénes somos.

Pasa tiempo a solas un día o varios; haz un viaje, o simplemente ve a la cafetería a tomar algo porque te apetece, sin ir con nadie. No solamente ampliará tu mente, también alimentará tu espíritu. Y, lo más importante de todo, ¿quieres ir por la vida sin saber el tipo de persona que eres? ¿Lo cabezota que a veces puedes llegar a ser? No te conozco, pero yo intento conocer todas las partes de mí, buenas y malas.

A veces me lo paso mejor conmigo misma que con otras personas. Nada refresca la mente y te renueva de la misma forma que pasar tiempo a solas y reflexionar. Tener personas diferentes a tu alrededor es simplemente una lección de cómo puedes expandir tu perspectiva.

Escuchar las historias y los puntos de vista de los demás enriquece tu forma de ver el mundo. Cada uno puede tener una perspectiva de una situación o una problemática, en ti está saber apreciarlo, observar lo que te rodea y quedarte con las cosas importantes. Después de leer esto, en ti está tomar la decisión de cambiar, de salir de tu burbuja o de tu muro infranqueable. Mi consejo es sal, sal de la zona de confort, descubre el mundo que se abre ante ti y el potencial que se alberga en tu interior.



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