Las adicciones son más complejas de lo que piensas

Las adicciones son más complejas de lo que piensas

Si haces una pequeña encuesta a persona allegadas preguntándoles ¿Qué piensas de los adictos? ¿Qué son para ti las adicciones?; te sorprenderás de las respuestas que escucharás. Las más comunes suelen ser: los adictos son los que viven en la calle y se inyectan, los adictos son personas que no tienen fuerza de voluntad, son esas personas que ves tiradas en una esquina sucias y andrajosas, o eso es sólo un vicio que no saben controlar. Lastimosamente estas definiciones lo que reflejan es apatía, estigma, prejuicios y una gran ignorancia acerca de lo que son las adicciones y de lo que sufren los individuos que padecen esta terrible, crónica, progresiva, irreversible y fatal enfermedad.

Uno de estos ejemplos lo vimos en la trágica vida de la cantante Amy Winehouse, quien al igual que muchos otros en el silencio y el olvido, padecía y fue víctima de la adicción. Las adicciones son una muy compleja enfermedad que afecta no sólo al individuo, sino también a todos aquellos seres cercanos. En esta lista de afectados podemos incluir a padres, esposos, niños, abuelos, tíos, amigos, jefes y compañeros de trabajo. Por cada individuo que padece de alguna adicción, se estima que el número de afectados directos llega a las 8 personas.

Si bien podríamos usar un lenguaje muy técnico y llenar de definiciones este artículo, resulta más útil explorar en simples términos qué es la enfermedad de la adición. Pero sobre todo, debemos preguntarnos sobre los estigmas, la apatía y la ignorancia que tenemos alrededor de las adicciones. En términos simples, podemos definir la adicción como el uso continuo (consciente o inconsciente) de algún estimulo externo (sustancia o actividad) en búsqueda de un sentimiento de placer y escape.

Al usar esta definición vemos que el rango de sustancias y actividades que entran dentro de estos parámetros es inmenso: Desde alcohol hasta heroína. Desde inversiones en la bolsa de valores hasta los video-juegos. Desde la comida y las compras hasta relaciones con otros, en fin, haz tu propia indagación y añade los resultados a esta lista.

Si exploramos las razones que nos llevan a mantenernos ignorantes, puede ser que descubramos que el tema nos genera algo de ansiedad. Si a esto le añadimos los estigmas sociales y culturales que envuelven a las adiciones, nos encontraremos con un fenómeno llamado negación. El explorar y conocer sobre esta enfermedad nos puede llevar a reconocer en nosotros, o en algún ser querido, la realidad de una adición presente. Esta realidad puede ser muy dolorosa y llevarnos a un dilema: Confrontarla y afrontar el dolor y las consecuencias; o protegernos, evadir y escapar. Cualquiera sea la reacción, debemos tener presente que la enfermedad de las adicciones continúa su progresión fatal a menos que sea confrontada y afrontada.

Los que padecen de adicciones son individuos en mucho sufrimiento (consciente o inconsciente). Son víctimas de una enfermedad que les va robando poco a poco cualquier medida que posean de dignidad, integridad y valores. Los va convirtiendo en unos extraños tanto para ellos como para otras personas. Los va aislando y alienando, llevándolos inclusive a desear y buscar la muerte como salida al infierno en el que viven.

Informarte te dará las herramientas necesarias para emprender con firmeza la batalla en contra de esta sutil, pero mortal enfermedad. Si crees que tú o alguien cercano a ti padece de alguna adicción, recuerda que somos muchos los expertos y profesionales dispuestos a prestarte ayuda. Toma acción: tu vida o a vida de alguien querido está en juego.



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