Las cosas son como son, ¡cambia lo que piensas al respecto!

Tenemos la creencia de que nos sentimos bien o mal en función de lo que nos pasa, y en realidad lo crucial es lo que pensamos al respecto. Nuestros pensamientos son la raíz y motor de nuestras emociones, y nuestras emociones son las que nos impulsan a actuar de una manera determinada. Si aprendemos a conocer nuestros pensamientos y comprendemos que tenemos acceso directo a ellos, podemos convertirlos fácilmente en nuestros aliados.

¿Lo ves ahora?

Podemos controlar y «provocar» nuestras emociones, podemos sentirnos felices o infelices decidiendo si construimos pensamientos a favor o en contra de los acontecimientos.

Hará falta muy poco tiempo para que no tengas duda alguna: si quieres sentirte mal y provocar situaciones molestas, agredirte o enfermar solo tienes que seguir pensando de la forma habitual sobre las cosas que te dices seguramente desde hace muchísimo tiempo.

Se trata de romper la vieja estructura desentrenada de tu mente con la poderosa energía del entendimiento. Entonces, aquí viene el siguiente paso:

Toma conciencia: ¡REFLEXIONA!

Una vez detectado el pensamiento lo «cortas en seco». Respiras profundamente y lo llevas a la reflexión. Formúlate ciertas preguntas tales como:

  • ¿Es este pensamiento real o estoy tergiversando la realidad?
  • ¿A qué le tengo miedo?
  • ¿Cómo me beneficio sintiéndome así? ¿Obtengo alguna utilidad, algún cambio?

Es muy frecuente que al reflexionar encontremos que dichos pensamientos son irracionales, que no se ajustan del todo o para nada con la realidad, que son más bien producto de nuestra fantasía, frustración, rabia, carencia, etc.

La luz de la comprensión disipará la necesidad de crear ideas distorsionadas. Reflexionar nos conduce a ver la realidad y cambiarla.

Pero otras veces ocurre que los pensamientos son racionales y que se ajustan perfectamente con los hechos, ocasionando un gran y prolongado sufrimiento.

En este caso también «cortamos en seco». No se trata de evadir pero tampoco de hundirnos emocionalmente, lo que es, es como es:

  • ¿De qué me sirve y adónde me lleva machacarme una y otra vez lo que me acontece?
  • ¿Tiene solución? ¿Cómo puedo solucionarlo?
  • ¿Necesito ayuda? ¿A quién pedírsela?

Durante todo el proceso de una hoja cuando se seca, la mata le envía su sabia para alimentarla hasta que naturalmente se cae. Limpiarla y podarla, quitando lo que ya está secando y lo que está enfermo, permite que la mata concentre toda su energía en su desarrollo y los nuevos brotes.

Es mejor re-orientar tus posibilidades y canalizar tu energía en aquello que sí está a tu alcance, ser creativo y responsable con tu historia personal.

Este es el Mantra de La Espiral del YO:

¡Observar – Reflexionar y decidir –  Actuar!

Cada instante de tu vida tiene sentido si aprendes algo de él…



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