Las estrellas de pelo largo

Hace un tiempo tuvimos el placer de contarles sobre las estrellas invitadas, hoy hablaremos de otros cuerpos celestes: las estrellas de pelo largo o como muchos habrán adivinado, los cometas.

Ese nombre, dado por los griegos hace unos 4.500 años, viene de la hermosa característica de estos visitantes del espacio: unas bolas de hielo, polvo y rocas, que al acercarse al sol, comienzan a despedir una nube de gas, la coma, y van dejando tras de sí una cola, muchas veces espectacular.

Para julio de 2013, hay 4.894 cometas conocidos, donde se destacan algunos como el Halley, el McNaught y el Temple-1 y algunos otros de los que hablaremos más adelante.

Como dijimos antes, los cometas están formados por un núcleo de hielo y rocas que viene de los restos de la formación del Sistema Solar, hace unos 4.600 millones de años, y que no llegaron a unirse a ningún planeta. Además se ha conseguido hielo seco, amoníaco, metano, hierro, magnesio, sodio y silicatos. Inclusive, moléculas orgánicas complejas, lo que ha llevado a algunos a pensar que un cometa podría haber traído las semillas de la vida a la Tierra.

Los cometas orbitan alrededor del Sol a diferentes distancias y tipos de trayectoria: elipses, parábolas e hipérbolas. Algunos, como el ya mencionado Halley, se aleja hasta un poco más allá de la órbita de Neptuno y luego regresa para pasar cerca del Sol cada 75 a 76 años. Otros tienen períodos tan largos que han venido sólo una vez y no se sabe si regresarán alguna vez.

Al acercarse al Sol, el calor empieza a vaporizar el agua y los fluidos del núcleo del cometa. El vapor y las partículas que se van desprendiendo forman una nube que refleja la luz solar y esa es la coma. Como el sol emite un viento de partículas muy poderoso, se forma una cola que se dobla y siempre apunta al sol; esa es  la larga y bella cabellera de la que hablaron los griegos. Contra más cerca pase el cometa del Sol, más grande y brillante será la cabellera.

De los muchos cometas que nos han visitado, hay algunos que quisiera mencionar. El primero recibió el nombre del Cometa de Julio César por haber aparecido en el año 44 AC, justo cuando Julio César fue deificado y fue considerado como una demostración evidente de su ascensión a los cielos. En realidad, los antiguos, como atestigua Plino el Viejo (23-79), pensaban que los cometas presagiaban revoluciones y muerte.

Obviamente, otro de los cometas a recordar es el Halley, llamado así por el científico Edmond Halley (1656-1742) quien luego de estudiar las órbitas de 23 cometas avistados entre 1337 y 1698, descubrió que tres de ellos tenían características similares y supuso que era el mismo. Así pues, predijo que volvería en 1759. Lamentablemente no pudo vivir suficiente para ver cumplido su predicción, pero en su honor, ese cometa recibió su nombre.

El cometa más brillante del que se tenga noticias es el Gran Cometa de de 1882, que pasó muy cerca del Sol y por eso alcanzó una gran magnitud, pudiéndose ver a plena luz del día. Fue descrito por observadores en Córdoba, España, como una estrella incandescente cerca del Sol.

791px-Halley's_Comet_-_May_29_1910El Halley regresa cada 75-76 años y en su penúltima visita, en 1910, fue visto por muchas personas, pues fue uno de los pocos que fue visible a simple vista. También fue el primero que pudo ser fotografiado. En 1986 volvió y mucha gente se preparó para verlo, incluyendo este servidor, esperando que repitiera las espectaculares vistas de 1910, sin embargo -qué decepción- sólo pudo ser visto con telescopios.

En 1993 Carolyn y Eugene Shoemaker y David Levy descubrieron un curioso cometa que orbitaba alrededor de Júpiter, probablemente capturado por este planeta cuando el cometa pasó demasiado cerca de él. El caso es que de pronto, el cometa se  rompió en 21 pedazos que fueron cayendo a Júpiter entre el 16 y el 22 de julio de 1994 a 216.000 km/hr. Las marcas de la caída se vieron por meses.

600px-PIA02142_Tempel_1_bottom_sharpedEn el año 2005 una sonda, Deep Impact, fue lanzada para interceptar un cometa llamado Tempel 1, descubierto en 1867 por Wilhelm Temple. El cometa tiene unos 7,6 por 4,9 km, tiene un período de 5,5 años y fue fotografiado de cerca por la sonda. Y no sólo eso, se le lanzó una pequeña sonda que, adrede, chocó contra el cometa y permitió analizar sus componentes.

Para finales de noviembre de 2013, se espera que el cometa ISON pase rozando el Sol, lo que con suerte, lo convertiría en uno de los Grandes Cometas que podría ser visto de día y a simple vista. El problema es que es muy difícil predecir la brillantez de los cometas y como el Halley de 1986, a lo mejor no se dan las condiciones. ¡Pero estemos atentos, a lo mejor este cometa anuncia la subida al cielo de otro dios, como el de Julio Cesar!



Deja tus comentarios aquí: