Las huellas que vas dejando

Bien sea que te des cuenta o no, detrás de ti quedan tus rastros energéticos, emocionales, de acciones y palabras. ¿Cómo quieres que sean?

Recientemente estuve en Estados Unidos, haciendo un trabajo personal con mis pares de otros países en compañía de mi amigo y maestro Bob Mandel. Como parte de nuestras actividades diarias, hacíamos una caminata en silencio, una meditación de una hora. La hicimos sin importar el clima que tuviese el día. Una mañana, había nevado y ya de regreso de nuestra caminata me percaté de las distintas huellas que dejábamos los pocos que en temperaturas tan frías nos atrevíamos a visitar el parque y el río. Empecé a prestar atención al tipo de zapato que cada uno de nosotros tenía y pude identificar las huellas que habían.

Esta vivencia me permitió hacer un símil entre esas pisadas que se diferenciaban en la nieve y la consciencia de que detrás de nosotros vamos dejando una estela de emociones, energía, acciones y reacciones. Para mí, eso es liderazgo, tener consciencia de que influimos sobre los otros, bien sea que lo sepamos o no y que lo queramos o no. Entonces, teniendo claridad de esto, ¿cuáles son las huellas que quieres dejar a tu paso?

Recuerdo en el pasado (mi otra vida, como le digo), lo crítica y dura que era para con mis empleados o compañeros de trabajo. Eso me costó años de bienestar y relaciones que tal vez si se acuerdan de mí, no hayan muchos gratos momentos. Fue con mi trabajo de consciencia y sanación, que pude abrir mi corazón y entrenar mi mente a enfocarse en lo positivo, a buscar y conectarme con lo mejor de las personas.

Ahora, tengo mucha más claridad en la clase de huellas que quiero dejar. Tengo un gran compromiso conmigo, mi entorno y mi país. Por ello, antes de reaccionar, respiro; en lugar de criticar, callo y para no quejarme hago una oración. Podrías preguntarte ¿para qué estar pendiente de los rastros que dejas? Te respondo que el gran regalo de todo esto es la paz, tu paz. Para mí, tener relaciones saludables, sentir plenitud en lugar de conflicto no tiene precio y es el resultado precisamente de tener consciencia de las estelas que voy dejando detrás de mí.

Para que tus huellas sean positivas:

  1. Aprende a desarrollar un lenguaje positivo. Aborda lo que te ocurra, incluso situaciones difíciles desde un espacio donde tu palabras sean para mejorar, enaltecer y no para hundir al otro.
  2. Evita reaccionar bruscamente. Si estás ofuscado, pide un tiempo para ir al baño, lavarte la cara, refrescar tus ideas y las palabras que vas a usar.
  3. Esto podría parecerte tonto, pero vaya que es significativo, mira a los ojos a la gente y sonríe: al cajero de un banco, quien te atiende en un restaurante o cualquier tienda.
  4. Cuando vas a lugares que podrías considerar como ambientes nocivos, enfócate en orar y bendecir ese lugar y su gente.

Creo firmemente que podemos crear el cielo en la tierra y eso se hace un poco cada vez. Espero contar contigo como [email protected] para que hagamos esto juntos. ¡Bendiciones para ti!



Deja tus comentarios aquí: