Las mujeres no son hombres

Obviamente no lo son, ni nadie quiere que lo sean, pero en los últimos años ha habido un progreso enorme para tratar de que, si bien no sean iguales, tengan los mismos derechos y un tratamiento similar al de los hombres. En cualquier caso, hoy quiero mostrarles algunas diferencias, algunas sutiles y otras no tanto, que diferencian a los sexos.

Por ejemplo, en los EEUU, el 85% de los casos de personas a las que les cae un rayo, son hombres. A ver, pensemos un poco, ¿por qué rayos, los rayos tendrían preferencia por los hombres? Obviamente no es un problema de los rayos propiamente dichos. Lo que se supone es que los hombres pasan más tiempo al aire libre que las mujeres y además, suelen ser menos precavidos, y cuando llega una tormenta con rayos tienden a quedarse al aire libre con más frecuencia que las mujeres.

Otro ejemplo dramático es que hay 4 veces más ahogados del sexo masculino que del sexo femenino. En este caso se especula que los hombres pasan más tiempo en el agua que las mujeres, tienden a sobreestimar más sus capacidades natatorias y, no menos importante, beben más alcohol, lo que todo sumado hace que se ahoguen más frecuentemente.

Pero también hay muchas otras cosas en que las mujeres superan a los hombres (aparte de las obvias), como por ejemplo en Internet, por muchos años dominada por aquellos. Hoy en día hay más mujeres en Facebook y en Twitter, y aunque no lo crean, en juegos en línea.

Un campo de Internet en el que las mujeres están subrepresentadas es en Wikipedia. Como muchos de ustedes saben, Wikipedia es la enciclopedia más grande del mundo y al día de hoy tiene más de 24 millones de artículos en 275 idiomas. Una de las características más importantes de Wikipedia es que es escrita y corregida por innumerables colaboradores que hacen sus aportes libremente. Cualquiera puede escribir un artículo para Wikipedia y éste será publicado, pero igualmente podrá ser borrado si otro colaborador voluntario opina que es incorrecto. El caso es que apenas 1 de cada 6 colaboradores son mujeres (16%) y éstas aportan sólo el 9% del contenido. Inclusive en temas que son muy relevantes para las mujeres, como el embarazo o el parto, la proporción de artículos aportados por mujeres es menor al de los hombres. En una encuesta realizada en EEUU, la respuesta más común de las mujeres era que no tengo tiempo para eso, lo cual puede ser cierto en general, pues los hombres americanos tienen más tiempo libre que las mujeres, alrededor de 40 min al día. Sin embargo, John Riddle, un psicólogo norteamericano, tiene otra opinión. Él dice que las mujeres son menos inclinadas al conflicto. En Wikipedia, la forma en que se corrige un artículo de otra persona, es que uno lo borra por completo y lo escribe de nuevo. Esta es una forma muy conflictiva de corregir y por eso las mujeres lo evitan, de acuerdo con Riddle.

Esta baja inclinación al conflicto fue estudiada, entre otros, por Uri Gneezy, de la Universidad de San Diego, USA. Gneezzy estudió el comportamiento de hombres y mujeres resolviendo laberintos en un computador y encontró que no había diferencias significativas entre los géneros en sus respuestas individuales; pero si se los ponía a competir entre ellos, los hombres mejoraban, mientras que las mujeres no. Lo más interesante era que si la competencia era sólo entre mujeres, entonces sí había una mejora. En pocas palabras, a las mujeres no les gustaba competir contra los hombres.

Ahora bien, esa falta de interés en competir parece que es adquirida. Haciendo un experimento similar en África, entre los miembros de la tribu masai, la respuesta fue similar a la de los norteamericanos, pero en un pueblo del norte de la India, los kasi, la respuesta fue distinta. Los kasi son una sociedad matriarcal, en la que por ejemplo, la hija menor hereda toda la propiedad de la familia y cuando una mujer se casa, el marido se muda a la casa de ella y adopta el apellido de la familia. En esta sociedad matriarcal, resultó que eran las mujeres las que tenían más tendencia a competir que los hombres.

Finalmente, a pesar de todas las diferencias, es innegable que en los últimos años las mujeres han hecho un progreso enorme en cuanto a igualdad de oportunidades, igualdad de trato e igualdad de ingresos; que no se han equiparado todavía a la de los hombres, pero desde luego que han mejorado. Esto debería hacerlas más felices, sin embargo, Betsey Stevenson y Justin Wolfers de la Universidad de Michigan han estudiado el tema de la felicidad femenina y han encontrado que las mujeres reportan una peor satisfacción hoy en día en comparación con los años ’70. En esos tiempos, las mujeres se decían más felices que los hombres, ahora es al revés, los hombres dicen ser más felices que las mujeres.

Obviamente eso no es lo que se esperaría y por eso ellos lo llaman una paradoja, pero quizás se podría decir entonces que las mujeres se han hecho más infelices porque quisieron parecerse a los hombres ¡y éstos eran más infelices!



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