Las reglas de Michael Pollan (I)

Michael Pollan es un estadounidense de voz suave, un tipo que se indigna cada vez que le hablan de la industria alimentaria, los productos light, los organismos genéticamente modificados y, en esencia, casi toda la oferta que hay en los supermercados occidentales. Sus intervenciones en la polémica –y algo amarillista– película Food Inc. fueron las más notables y es autor de un éxito editorial llamado The Omnivore’s Dilemma, publicado en castellano por el restaurante vasco Mugaritz.

Su presencia en los medios durante los últimos cinco años lo ha convertido en el gran gurú de la alimentación sustentable y sana, por eso quiero dedicar las próximas semanas a tomar algunos consejos de un libro que resume su visión de las cosas: Food Rules: An Eater’s Manual, todavía sin traducción en nuestro idioma.

El título reúne 64 ideas muy variadas y fáciles de poner en práctica, aunque no faltan nutricionistas convencidos de que Pollan reduce a la retórica lo que deberían ser planteamientos científicos. Algo de eso hay, pero el esfuerzo de Food Rules es importantísimo y en Youtube están corriendo unos videos  promocionales de la versión ilustrada. Pueden comenzar por este, sobre el criterio más importante para elegir los cereales del desayuno.

Para animarlos a buscar el libro, los consejos no estarán en orden y voy a respetar la numeración original que les dio el autor. Las reglas están traducidas y copiadas textualmente, pero los argumentos son paráfrasis mías, con datos de otras fuentes.

tomateRegla 6: evita productos que contienen más de cinco ingredientes.

Cinco es un número arbitrario y cada quien puede definir el que prefiera, pero la relación es invariable: a mayor cantidad de ingredientes, mayores son las posibilidades de que el producto sea altamente procesado. Aquí entra en juego el frecuente engaño de las etiquetas, que pueden ocultar información, por eso la dosis de sentido común es importante. Si un helado solo señala tres ingredientes, recuerda que es un helado y hay muchas más variables involucradas en el proceso.

En estos días leí que en Estados Unidos Starbucks ofrece un wrap supuestamente sano de espinacas, feta y omelette de claras de huevo. El plato, en efecto, tiene 280 calorías, pero en su preparación están involucrados 72 ingredientes, 11 de ellos para el omelette de claras de huevo. No se imaginan cuán frecuente es esto.

Regla 37: mientras más blanco sea el pan, más rápido estarás muerto

La regla es una frase muy común entre las abuelas italianas y judías de Estados Unidos, según el autor, y explica muy gráficamente una realidad que pasamos por alto. Las harinas blancas son asimiladas por nuestro organismo de manera muy similar al azúcar, pero creo que todos estaríamos de acuerdo en que la segunda tiene peor fama que la primera. Los llamados productos integrales, si contienen una buena mezcla de granos enteros y evitan altas dosis de grasas, suelen ser mejores opciones, más allá de que algunos organismos puedan demorar más en digerirlos.

La próxima semana seguiré con tres reglas, pero ya que el menú de Food Rules es bastante largo, pueden comentar qué temas, alimentos o situaciones les interesan más. Seguramente Michael Pollan tendrá algo que decir.

 



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