Las tortugas no están solas

Al sur del mar Caribe, frente a las costas de Venezuela, está la isla de La Tortuga. Un paraíso que atrae a pescadores, buzos y turistas de todo el mundo. En sus arenas se incuban cuatro de las siete especies de tortugas marinas que existen en el mundo, y como imaginarás, no la tienen fácil con el impacto ambiental de tantos visitantes.

Las tortugas han poblado los mares desde hace más de 100 millones de años. La destrucción de las playas donde anidan y las redes de pesca se han convertido en la razón por la cual todas las especies están amenazadas. Tres de ellas se encuentran en estado crítico: la verde, la laud y la hawksbill.

Desde hace casi 10 años la Fundación La Tortuga se ha dedicado a proteger a estos animales y a educar a los seres humanos que visitan la isla. Con programas de concientización, limpieza e investigación científica, los voluntarios buscan transformar el turismo en la isla. En diversas épocas del año, pero sobre todo en vacaciones, cuando las aguas se llenan de yates y veleros, sus miembros recorren las playas para limpiarlas y educar a los temporadistas.

Una labor que pareciera avanzar a paso de tortuga, pero ya sabemos por la fábula que esta no es una carrera de velocidad sino de perseverancia.

Las tortugas con vitales para la salud de los oceanos. Los grandes depredadores los necesitan en su dieta y el equilibrio marino esta conectado a su capacidad de transportar bionutrientes dentro de su cuerpo. Incluso para los pescadores son importantes: una población de tortugas sanas esta relacionado con una mejor pesca.

El lema de esta fundación dice mucho de nuestro lugar en el planeta “Somos parte de la naturaleza… no sus dueños”

 



Deja tus comentarios aquí: