Las voces del Kilimanjaro

Subir al Kilimanjaro (o intentarlo) es una de esas experiencias que dejan huella en tu vida, es prácticamente imposible no quedar marcado por ella. Hay muchos “ingredientes” que hacen de esta aventura un “cocktail” de sensaciones.

Sin duda, África es un continente majestuoso y Tanzania, país que alberga el techo Africano tiene un color especial.

Nunca olvidaré a los niños Masais con su colorida indumentaria arreando el ganado o a las niñas de la misma etnia porteando a sus hermanitos dejando una estampa digna de National Geographic.

Además del sacrificio que implica subir semejante montaña, el Kilimanjaro dejó en mi memoria sonidos que vienen a mí de vez en cuando gratamente. El sonido del que hablo es el Suajili. Este idioma me suena tan primitivo pero tiene palabras realmente fáciles de pronunciar para nosotros y muy pegadizas.

La marcha hacia el Parque Nacional Kilimanjaro se emprende normalmente desde la ciudad de Moshi. Cuando estás en el hotel y conoces a tu guía, una de las palabras que más vas a escuchar es Hakuna matata ¡Sí, como en el Rey León! Esa es la respuesta a todas las dudas que te plantees: Hakuna matata o lo que es lo mismo, “no te angusties”.

A medida que avanzamos por carretera hacia el Parque Nacional del Kilimanjaro, vamos dejando el polvo y el secano y nos adentramos en tierras fértiles y en un clima más agradable, el camino por supuesto lleva como banda sonora las conversaciones en Suajili de nuestros guías y porteadores, mezcladas con inglés y castellano para integrarnos.

Lo segundo más escuchado en nuestra andadura hacia el pico Uhuru (punto más elevado del Kilimanjaro) era: Pole Pole, que quiere decir “poco a poco”, aunque incluso yendo poco a poco la altura puede hacer delas suyas.

Cuando caía la noche en los campamentos y nos recogíamos, solo se escuchaban el Suajili y las risas, nos preguntábamos desde nuestra tienda de campaña con curiosidad: ¿de qué hablaran?

Yo particularmente me empecé a sentir afectada por el mal de altura pero las voces del Kilimanjaro no callaban, por alto que estuviésemos, siempre las sonrisas,  conversaciones y cantos acompañaron nuestro camino.

Uno de los momentos más bonitos que vivimos en la montaña fue cuando guías y porteadores nos cantaron una canción que a día de hoy no olvido y pese a no llegar la cumbre, gracias a esta canción siempre recordaré con alegría las voces del Kilimanjaro.

Kilimanjaro Song [Travel Video] from Blog The Glob on Vimeo.



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