Libérate de la inercia de sabotear tu felicidad y tu éxito

Disfrutar de una vida próspera y feliz no es un lujo o una lotería que solo toca a unos pocos. Es, de hecho tu única forma de evolucionar, tu única responsabilidad en este planeta.

Despierta al conocimiento dormido en ti.

Tú, como todos los seres humanos, has olvidado quién y qué eres en realidad y tu razón auténtica razón de existir.

Recuérdate.

Eres un ser energético que, en un momento dado a lo largo de su eterno viaje universal, decidió hacer una parada en la Tierra con la única finalidad de evolucionar al manifestar alegría. Tenías claro que tu único deber, tu única responsabilidad, era sentir felicidad, triunfar en lo que te propusieras y disfrutar al máximo (desde el corazón), pues sabías que esta era la única manera de expandir luz y bienestar por este oscuro universo. Sabías que era fácil lograrlo pues disponías del poder de crear tu propia realidad, disponías de las leyes universales y sabías cómo usarlas a tu favor.

Para lograrlo, tu ser se iba a encarnar en un cuerpo físico e iba a manifestarse en tu persona a través de tres partes: Tu ego, tu yo (libre albedrío) y tu corazón. Sabías que tu ego iba a ser tu mejor aliado pues al proponerte pensamientos oscuros te daba la opción de elegir no escucharle. Te daba la opción de, desde tu yo, escoger escuchar a tu corazón.

¿Qué ha ocurrido?

Entonces, ¿qué ha ocurrido?, ¿por qué tu vida no es la ideal en todos sus aspectos?, ¿por qué aún sientes culpa?, ¿por qué sientes vacío?, ¿por qué no disfrutas de abundancia o de buena salud o de una buena relación con tu pareja, tus hijos o tus padres?

La respuesta es tan sencilla como poderosa:

¡Al nacer, tú, como todos, te olvidaste!

Al olvidarte comenzaste a construir tu vida en base a cimientos prestados, cimientos diseñados por el ego y que no juegan a tu favor.

El olvido

El origen de todo el dolor, el sufrimiento y los problemas a los que todos nos enfrentamos surge del olvido de quiénes somos y de cuál es nuestra misión en esta vida.

Ajenos a nosotros mismos y a nuestra misión única, vivimos como sonámbulos, deambulando por esta vida sin rumbo ni propósito. Perdidos y confundidos, en lugar de escuchar la voz del conocimiento que yace en nosotros, nos dejamos guiar por la seductora voz de aquel que dice querer protegernos: el ego.

Confundidos por sus mensajes pseudoprotectores le damos la mano y le permitimos que nos incite a sabotearnos, asustarnos, complicarnos la vida, privarnos, sentir vacío y destruirnos. Pero, todo esto lo hace con un único propósito ¡que no le escuchemos!

Tu ego es tu mejor aliado para tu evolución. Aprende a utilizarlo a tu favor.

Tu ego te propone ideas, comportamientos, pensamientos, etc., para que tú escojas qué hacer con ellos. Cada vez que le das la voz, trata de gritar más alto con la intención de que reacciones, de que le pongas en su sitio y le apacigües y de no hacerlo se manifiesta cada vez con más fuerza, convirtiendo tu vida en un torbellino, cada vez más frustrante, dificultando tus relaciones y causando dolor.

El ego solo quiere que le tranquilices y apacigües. El ego no es malo, lo único malo es lo que decidimos hacer con él. Libérate de la siempre presente culpa, al aceptar que el ego es una parte indispensable en ti, que es natural que tengas pensamientos negativos y que no hay nada de malo en ello siempre y cuando lidies con ellos desde tu corazón.

¡Despierta! Estás creando tu experiencia a cada instante.

A cada instante estás creando tus experiencias y realidad con tus pensamientos y emociones, pero ¿qué crees que estás creando desde el piloto automático autodestructivo de tu ego?

¡Atrévete a recordar!

Recordar quién eres y cuál es tu misión única en este planeta te ayuda a recuperar tu alegría de vivir, armonizar tus relaciones y liberarte de la inercia de sabotearte y de frenar tu felicidad y tu éxito.



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