Libérate de la rabia. Perdona.

El perdón es una herramienta en nuestro desarrollo personal que nos permite cambiar perspectivas, sentimientos, actitudes, comportamientos e interacciones. Así nos movemos de enjuiciar a comprender, de estar resentidos a amorosos, de la ansiedad a estar relajados y del conflicto a la cooperación.

Podríamos entender el perdón como un proceso en el que nosotros, luego de haber determinado racionalmente que hemos sido tratados injustamente, abandonamos el resentimiento y las acciones que le acompañan por voluntad y escogencia propia. Así nos dedicamos a responder al victimario basándonos en el principio de benevolencia que puede incluir compasión, generosidad, amor, y su valoración como ser humano.

Para poder determinar racionalmente que hemos sido tratados de manera injusta, y en algunas oportunidades de forma cruel, exploramos  nuestros juicios y conclusiones para reconocer su veracidad y de esta manera evitar distorsionar la realidad. Adicionalmente, nos dedicamos activamente a cambiar nuestras respuestas y acciones hacia el victimario.

Antes de poder dedicarnos activamente a cambiar nuestras respuestas y acciones hacia el victimario debemos resolver nuestros resentimientos. Esto nos lleva a poder experimentar benevolencia, compasión y amor.

Perdonar es la tierra fértil donde crece y es posible la sanación. Primero necesitamos un entendimiento sabio acerca del acto de perdonar. Luego podremos aprender cómo es que se practica, cómo podremos perdonar a otros y a nosotros mismos. Si queremos perdonar tendremos que practicar.

Aquí tienes algo para reflexionar:

“Ya perdonaste a nuestro captores?”  Pregunta un amigo a otro.

“No, nunca lo haré!”  Responde el amigo.

“Bueno, entonces ellos te siguen teniendo dentro de una prisión… ¿No es así?”.

Perdonar comienza con el reconocimiento de que somos personas que tenemos el derecho de ser tratadas con respeto. ¡Perdonar no requiere negar que hemos sido heridos! Para perdonar tenemos que admitir que hemos sido heridos y que tenemos el derecho de sentirnos heridos, rabiosos o resentidos

Perdonar es un acto de piedad hacia el ofensor; alguien que no necesariamente merece nuestra piedad. A pesar de todo lo que el ofensor hizo, nosotros estamos dispuestos a tratarlo como un miembro más de la raza humana

Perdonar es más que dejar de estar molesto, bravo, rabioso o resentido. La disminución de nuestra molestia y rabia es un resultado del proceso, pero no es el fin. A medida que progresemos en este proceso tendremos una actitud nueva y diferente hacia el ofensor.

El perdonar nos ofrece una forma efectiva de disminuir y eliminar la rabia a través de una nueva manera de enfrentarla y expresarla. A través del proceso del perdón nos liberaremos de los efectos negativos y tóxicos de nuestra rabia justificada.

 



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