Liderazgo con Inteligencia Emocional

Liderazgo con Inteligencia Emocional

Los buenos líderes son aquellos que no pierden el control, que se enfrentan a sus retos dejando a un lado sus problemas personales y confían plenamente en sí mismos. Demuestran su inteligencia emocional en el liderazgo. Los buenos líderes saben escuchar a los suyos y también son comunicativos, pues son capaces de informarse antes de tomar decisiones, valorando sus posibles repercusiones. Es por ello, que la inteligencia emocional, tiene un papel muy importante en el liderazgo.

Se entiende por liderazgo, aquella capacidad que todos debemos de potenciar, debido a que en alguna ocasión tendremos oportunidad de tenerla en práctica como empresarios, como padres, maestros y líderes en general. Por lo tanto, es importante que tengamos presente las implicaciones que la inteligencia emocional tiene para jugar este papel para desarrollar las capacidades necesarias.

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La inteligencia emocional, se traduce en aquella capacidad de entender y manejar a aquellas personas que te rodean. Poseer inteligencia emocional, es esencial para que puedas obtener el éxito. Ante esto, ¿Quién es más probable que tenga éxito en una organización: un líder que grita a su equipo de trabajo o un líder que controla y evalúa cada situación que se le presenta?

Según Daniel Coleman, existen cinco elementos presentes en la inteligencia emocional dentro del liderazgo:

1.- Conciencia en sí mismo.
2.- La autorregulación.
3.- Motivación.
4.- Empatía.
5.- Las habilidades sociales.

Cuanto más tenga una persona la capacidad de administrar cada una de estas áreas mayor será su inteligencia emocional.

Tipos de Inteligencia Emocional

Conciencia de sí mismos: Si eres consciente de ti mismo y siempre sabes cómo te sientes, sabrás como tus emociones y tus acciones pueden afectar a las personas que te rodean. Ser consiente con uno mismo, significa tener una imagen clara de tus fortalezas, debilidades y comportarse con humildad.

¿De qué manera mejorar la conciencia de uno mismo?

1.- Manteniendo un diario que ayude a mejorar la autoconciencia. Si utilizas unos minutos cada día para escribir tus pensamientos, tendrás un mayor grado de conciencia contigo mismo.
2.- Reduciendo tu ira: U otras emociones fuertes para examinar el porqué. No importa la situación, siempre se puede elegir como reaccionar ante ella.
3.- La autorregulación: Los líderes que se autorregulan de manera eficaz, no atacan verbalmente, ni toman decisiones apresuradas o emocionales. Tampoco consideran a las personas como estereotipos ni comprometen sus valores.

Debemos tener en cuenta que, la autorregulación es lo que ayuda a mantener el control. Este elemento de inteligencia emocional, según Goleman, cubre también la flexibilidad y el compromiso de un líder con la responsabilidad personal.

¿Cómo mejorar la capacidad de autorregulación?

En primer lugar, conoce tus valores dedicando algún tiempo a examinar tu código ético, si sabes lo que es más importante para ti no tendrás que pensar dos veces como enfrentarte a una decisión moral.

En segundo lugar hazte responsable sin culpar a los demás cuando algo te salga mal. Admite tus errores y haz frente a tus consecuencias, cuales quiera que sean.

Y en tercer lugar, practica con calma ante tiempos difíciles, para saber reaccionar cuando tengas la oportunidad y administrar tus emociones adecuadamente.

Por último los líderes motivados trabajan de manera constante hacia sus objetivos y poseen estándares muy altos para la calidad de su trabajo.

La inteligencia emocional se traduce en la buena demostración del liderazgo, teniendo control de sí mismos, estando auto motivados, empáticos y con grandes habilidades sociales.

Los mejores líderes son los que poseen un alto grado de inteligencia emocional, debido a que la inteligencia emocional es una parte de las habilidades del buen líder, siendo capaces de inspirar y conducir a aquellos que tienen a su alrededor.

El liderazgo no es dominación, sino el arte de persuadir a la gente para que trabaje hacia un objetivo común. Los efectos destructivos de la falta de valores, los trabajadores intimidados y desprovistos de todo poder, los jefes arrogantes o cualquiera de las otras deficiencias emocionales en el lugar de trabajo, pueden pasar totalmente inadvertidos para aquellos que se encuentren fuera de escena inmediata.

En conclusión, ser líder, no es ser una persona autoritaria que tome decisiones por los demás, sino por el contrario, líder es aquella persona capaz de influir en las decisiones de las demás personas. Un líder que tiene control sobre sus emociones, su expresión corporal y su manera de tratar a sus seguidores tiene más éxito que aquel líder autoritario y del mal trato.



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