Llegó el verano, ¡a protegerse del calor!

El calor del verano ya está haciendo de las suyas en el hemisferio norte y aunque los días soleados invitan a salir de la cueva y disfrutar, hay que tener cuidado con los efectos en el cuerpo, principalmente la deshidratación y la insolación.

Aunque no lo parezca, de acuerdo al Centro de Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, las enfermedades por calor son la causa número uno de muertes relacionadas al clima, con un aproximado de 700 muertes al año. Es por eso que es importante reconocer los síntomas, pero sobre todo, tomar precauciones para evitar la exposición a temperaturas extremas, especialmente si se practican deportes al aire libre.

Las emergencias por el calor encajan en tres categorías de creciente severidad: calambres por el calor, agotamiento por el calor e insolación.

Los niños, los ancianos y las personas obesas son más susceptibles a desarrollar este tipo de enfermedad. Las personas que toman ciertos medicamentos o consumen alcohol también tienen un riesgo mayor. Sin embargo, aún un atleta de alto rendimiento en excelentes condiciones también puede sucumbir a la enfermedad por el calor si ignora los signos de advertencia.

Según Doug Casas, director del Instituto Korey Stringer de la Universidad de Connecticut y vocero de la Asociación Nacional de entrenadores, las señales tempranas de una enfermedad del calor son calambres, mareos, nauseas y sed. Y advierte a quienes se ejercita al aire libre: “Oigan a su cuerpo, paren el ejercicio, salgan del sol y refrésquense. Si continúan, se pueden provocar una hipertermia, que puede dañar el cerebro y otros órganos y rápidamente, la muerte”.

Si no se aborda este problema, los calambres por el calor (ocasionados por la pérdida de sal debido a la transpiración excesiva) pueden provocar agotamiento por calor (a causa de la deshidratación), que puede progresar a insolación. La insolación, el problema más grave de los tres, puede ocasionar shock, daño cerebral, insuficiencia orgánica e incluso la muerte.

Tan importante como conocer los síntomas es prevenir que suceda, por ello es bueno seguir algunas recomendaciones sencillas si queremos hacer deportes o pasar tiempo al aire libre durante el verano:

  • Use ropas sueltas y ligeras en climas cálidos.
  • Descanse con frecuencia y busque espacios sombreados.
  • Tome muchos líquidos todos los días y más antes, durante y después de la actividad física.
  • Tenga especial cuidado para evitar el sobrecalentamiento si está tomando medicamentos que alteran la regulación del calor o si es obeso o de edad avanzada.
  • Evite el ejercicio o la actividad física vigorosa en clima cálido o húmedo, pero si quiere hacer ejercicio se recomienda hacerlos sobre ruedas para crear su propia brisa (bicicleta o patines), hacer deportes acuáticos o usar vestimenta especial para entrenamiento bajo fuertes temperaturas.
  • Si sale a caminar, es recomendable hacerlo bajo la sombra, ya sea de los árboles o de una sombrilla.
  • Tenga cuidado con el calentamiento dentro de los automóviles en el verano. Deje que el auto se enfríe antes de subirse. Y si va con niños, busque alguna forma de recordar que están con usted, como colocar la cartera en el asiento trasero donde va el niño o colocar algo del niño a la vista. De acuerdo a Kelly Powell, directora de Safe Kids de Palm Beach, en Florida cada año mueren alrededor de 6 niños y cientos son rescatados apenas con vida de vehículos dejados al sol.

Así que aprovechemos los días soleados, disfrutemos el verano, pero con mucha precaución.



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