Lo contrario del amor

Muchos se sorprenden cuando digo que considero que lo contrario al amor no es el odio, ni la indiferencia. Lo contrario del amor es el miedo. ¿Sorprendido? Espero que los siguientes ejemplos te ayuden a ver mi punto de vista.

En el amor de pareja

No existe nada peor para las relaciones en pareja que la incertidumbre. Si tienes miedo de que la otra persona se vaya, o no te corresponda tu amor, o le dé su amor a otra persona… dejarás de darle tu amor abiertamente o actuarás con celos de un modo que la aleje.

Estos miedos suelen producir peleas o distancia que van deteriorando la relación.

Es por eso que al momento de hacer coaching con parejas, suelo establecer una condición antes de comenzar: no mencionar la palabra separación o divorcio por un tiempo determinado. Esto puede cambiar dependiendo de las necesidades de la pareja. De no ser así, el miedo a terminar no los dejará abrir su corazón…

2) Con amistades

Me encanta el dicho “si quieres un buen amigo, sé uno”. Para ser un buen amigo, es bueno estar dispuesto a ayudar. Pero si tienes miedo de que se aprovechen de ti, en algún momento dejarás de ayudar y servir a los demás, o estarás pendiente de siempre recibir algo a cambio.

Esto destruye a las amistades, porque a nadie le gusta este tipo de relaciones “transaccionales”, ya que no se sienten genuinas.

Si en tu amistad estás contando para ver quién le hace más favores al otro… eso no es amor.

3) En actitudes de inmigración

El tema de la inmigración es delicado. Hoy en día, una parte importante de la población de los países del Occidente están preocupados por problemas de seguridad, falta de puestos de trabajo y la pérdida de identidad cultural.

En muchas ocasiones estos miedos y temores no están basados en estadísticas reales, pero es normal buscar una sensación de seguridad como prioridad. Esto no quiere decir que la gente que quiere sentirse segura, mantener una identidad cultural, o que tiene miedo a perder su trabajo no sea generosa o no ame al prójimo… Pero el miedo puede hacernos perder la perspectiva, y dejar de considerar por completo a aquellos que están huyendo de situaciones de guerra o de debacle económica. El miedo puede nublar nuestra empatía y compasión.

El amor requiere valor

Si el amor y el miedo son opuestos, es importante decir que el miedo no es del todo “malo”, y el amor no es del todo “bueno”. Son términos relativos, no absolutos. Por eso, cada uno de nosotros debe encontrar un equilibrio sano entre el amor y el miedo.

El miedo tiene una razón de ser, y es importante tomarlo en cuenta para poder protegernos cuando es necesario, para protegernos de gente que se quiere aprovechar de nuestra generosidad o de gente que quiere hacernos daño.

La vida está llena de riesgos, y si decidimos vivir a partir de nuestros miedos, tendremos una vida segura, pero aislada y vacía.

Las personas dicen que el camino del amor es cursi, pero la verdad es todo lo contrario. El camino del amor está lleno de fragilidad y es solo para personas valientes.

Con amor,

Mijael



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