Lo que aún no has hecho para recibir lo que tanto deseas

Lo que aún no has hecho para recibir lo que tanto deseas

¡Vamos a volver a empezar, vamos a escribir de nuevo, vamos a dejar atrás todo y decidir escribir una vida nueva!

Eso es lo que pasa cuando decidimos hacer cambios en nuestra vida, pensamos que vamos a empezar, de cero, como si nada hubiera pasado antes, como si volviéramos a nacer y la realidad es otra.

Somos humanos, y eso nos hace guardar en nuestra memoria situaciones, historias, caminos, paisajes y años de cosas que hemos vivido. El hecho de volver a empezar no significa que todo eso se va a borrar. Significa que puedes usar todo eso como agradecimiento por lo que eres y has construido en ti y que te sirva de trampolín para ir hacia donde realmente la vida te quiere.

Porque además quiero contarte otra cosa, no eres tú el que decide cambiar, es la vida que tiene todo orquestado y va poniendo las piezas en el camino para que tú vayas dando pasos hacia donde tu alma te quiere llevar… porque ella sí que sabe para dónde va.

Y por más preparados que estemos para asumir los cambios, quiero contarte hoy por qué ellos no llegan antes, por qué los pides y no aparecen, y por qué ves el camino lejos cuando pides y pides y sientes que no pasa nada.

1. Debes hacer las paces contigo, aceptarte, disfrutarte, alegrarte por lo que tienes y lo que eres. En este punto debes aceptar que tu vida es perfecta tal y como es. Debes aceptar que si algo no te gusta en este momento, sucede así precisamente para que tengas la capacidad de verlo con los ojos del aprendizaje, el desapego, la no resistencia y el amor por estar sucediendo así en tu vida para formarte más en tu interior.

2. Entrégate a la vida. La única manera de recibir lo que tanto deseas es aprender a pedir sin presionar. Cuando deseas algo y realmente confías que va a llegar, simplemente sueltas al universo tu pedido, das gracias de antemano porque él ya está trabajando para ti en lo que deseas, y si te corresponde, lee esto muy bien, si te corresponde, te lo darán en el momento que menos te imagines. Ahora, si unes esto al punto anterior podrás saber que ya pediste, ya sabes que llegará y empezarás a disfrutar más tu camino como es porque el pedido ya está hecho.

3. Debes estar atenta a las señales. Como cuando vas por la carretera sin conocer el camino y vas siguiendo el GPS, así mismo debes seguir tu GPS emocional, el que te va indicando si es por aquí o no. El que te da las señales que solo tú puedes reconocer al sentir completamente tus emociones hasta aprender a reconocer por dónde debes continuar.

Es aquí donde te vuelves experto en vivir el instante presente, porque no puedes ir por la carretera sin leer las señales que te indican si es a la derecha o a la izquierda tu destino. Así mismo son las señales interiores. Solo con atención y presencia las puedes entender.

Al final del camino, una vez que lo disfrutes, cantes, bailes, aceptes, no sufras, ni presiones a la vida. Las cosas llegarán, los cambios aparecerán, las señales te irán indicando que estás cada vez más cerca y empezarás a reconocer que estás llegando, que allí está, que la vida sí tenía algo para ti. Tal vez más grande de lo que imaginaste, y por eso requería hacerte el camino un poco intenso, para que te fueras preparando para recibir lo mejor.

Puede que te sorprendas tanto que ni sepas qué hacer cuando lo recibas, pero lo que sí te garantizo es que si realmente disfrutas el camino, aprendes de ti, te conoces, te vuelves tu mejor piloto y copiloto en el viaje, estarás preparada para recibir lo que pediste y más que eso, para seguir tu viaje de vida con la certeza que recibes más de lo que pides cuando aprendes a esperar, y que puedes seguir pidiendo porque la vida siempre te dará más.

Que el cambio no sea el fin del viaje, que sea el inicio de uno nuevo, más presente, más feliz, más conectada y empoderada para lo que la vida tenga adelante para ti.

Porque siempre hay más para ti.

Y que vivan los cambios conscientes.



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