Lo que las mujeres deben saber sobre la relación entre ashtanga yoga, la Luna y la menstruación

Lo que las mujeres deben saber sobre la relación entre ashtanga yoga, la Luna y la menstruación

Las palabras menstruación, mes y luna están relacionadas etimológicamente. Cuando una mujer practica ashtanga yoga con regularidad (de tres a cinco veces a la semana)  su ciclo menstrual comienza a alinearse con las fases lunares. Energéticamente lo que sucede es que el ciclo hormonal se alinea con el ciclo lunar como debe ser naturalmente.  No es casualidad que ambos procesos se lleven a cabo en veintiocho días.

Para las mujeres, su momento de menstruación es tiempo de  descanso en la práctica de ashtanga. Pattabhi Jois en su libro Yoga Mala hace mención al tema diciendo que la sangre menstrual es “sucia” y aunque esto suena como un término ofensivo, el significado real es que justo antes de la menstruación, el hígado y los riñones eliminan toxinas que salen del cuerpo junto a la sangre menstrual. Si las mujeres realizan prácticas regulares de ashtanga, la menstruación debería ser más eficiente (corta e intensa con una duración máxima de dos a tres días).

En el cuerpo existen corrientes de energía. Hay una en particular que se llama Apana Vayu, es la responsable de movilizar todo lo que debe ser expulsado del cuerpo. Apana Vayu se encuentra mayormente en la parte del vientre, es la que se encarga de eliminar desechos del cuerpo, de la menstruación, es la que actúa, incluso, durante el parto facilitando la salida del bebé del cuerpo de la mamá, y también de que la leche salga en el momento de la lactancia. Esta corriente de energía la podemos controlar mentalmente, ya sea para detener un proceso o para activarlo.

Es por esta razón que se recomienda suspender la práctica de yoga durante los tres días principales de menstruación. Si no se desea suspender la práctica, por lo menos se debe evitar las paradas de cabeza, ya que  al realizar inversiones detenemos o enlentecemos el proceso de Apana Vayu y la menstruación no elimina todo lo que debe ser eliminado y expulsado del cuerpo. Generalmente, esto debería coincidir con la luna nueva o la luna llena y el ritmo diario de la práctica de asanas entonces se interrumpe apenas unos días.

Algunas mujeres se sienten débiles o con dolorosos calambres por lo cual  mi recomendación personal es modificar la práctica en estos días. Solo realizar asanas intuitivamente, no una rutina como la práctica completa de ashtanga, sino asanas que alivien los síntomas, y mucho pranayama. Incluso, visualizar Apana Vayu expulsando del cuerpo  todo lo que deba ser expulsado.

Cuando se realiza la práctica de ashtanga regularmente es curioso notar cómo en aproximadamente dos meses el ciclo menstrual se alinea con el ciclo lunar, y al balancearse el sistema endocrino del cuerpo cualquier problema o dolor relacionado al sistema reproductivo o menstruación aminora y desaparece.



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