Lo que no sabía de las almendras

En el 2013 la universidad de Harvard, reveló a través de su guía de alimentación saludable, Healthy Eating Plate, que el consumo de leche de vaca era altamente dañino para el cuerpo humano y se exhortó a la población mundial a consumir más agua y vegetales ricos en calcio y hierro.

En busca de una alternativa más sana, muchos se volcaron a consumir la leche de almendras, sin conocer realmente sus beneficios y sobre todo, sus diversos usos caseros y cotidianos, más allá de la sabrosa preparación de la leche para el café o cereal.

Hoy descubriremos otros usos de las almendras, así como sus beneficios e impacto en nuestra salud.

Comencemos por decir que la leche de almendras es una muy sabrosa y excelente sustituta de la leche de vaca, para las personas celíacas y alérgicas a la lactosa.

De igual forma, regula los niveles de colesterol y triglicéridos, gracias a su alto porcentaje de flavonoides. No contiene aditivos, gluten, lactosa, ni conservantes, lo que la vuelve muy ligera y nutritiva. Es decir, que es una bebida totalmente vegetal y natural.

Al ser de fácil digestión, es excelente para las personas con problemas gastrointestinales, ya que tiene un alto porcentaje de fibra que ayuda a proteger la pared intestinal y regula la velocidad de absorción de azúcares y colesterol.

Las almendras son ricas en potasio y baja en sodio. Poseen vitaminas E, D y A, proteínas, omega 6, zinc, calcio, hierro y magnesio. Asimismo, contienen vitamina B2, encargada de fortalecer las uñas y el cabello.

Son una antioxidante natural y ayudan a que la piel se vea más joven, fresca y lozana, con un brillo natural, producto de sus vitaminas y minerales.

Al ser muy bajas en calorías, las almendras son muy buenas aliadas de las personas que desean llevar una vida más sana, perder peso y cambiar sus hábitos alimenticios.

Finalmente, entre sus múltiples beneficios, podemos mencionar que las almendras al igual que los dátiles y otros vegetales, como el pimentón verde, contienen salicilatos, un componente que ayuda a reducir la inflamación y el dolor.

A continuación les presento otras recetas caseras de almendras, las cuales pueden hacer de manera muy fácil.

Mascarilla hidratante de almendras

Ingredientes

2 cucharadas de almendras pulverizadas

1 yema de huevo

1 cucharada de miel

1 cucharada de agua caliente

Preparación

  1. Coloque en un bol las almendras pulverizadas junto a la yema de huevo y miel, hasta fusionar de manera envolvente.
  2. Agregue el agua caliente hasta que emulsione y se forme una crema o pasta suave.
  3. Lave su rostro y extienda una capa generosa. Deje actuar por 30 minutos y retire con agua tibia.

 

Aceite de almendras para uso cosmético

Ingredientes

2 tazas de almendras sin tostar

3 cucharaditas de aceite de oliva

Preparación

  1. almendras al naturalAgregue poco a poco pequeñas cantidades de almendras en una licuadora o procesador de alimentos a muy baja velocidad. También puede hacerlo a la manera antigua, en un pilón o mortero grande.
  2. Cada vez que la licuadora o procesador se pegue, no agregue agua. Separe y sigua licuando.
  3. Cuando ya la pasta de almendras no ruede más, agregue pequeñas cantidades de aceite de oliva.
  4. Una vez que obtenga una pasta cremosa, reserve en un recipiente de vidrio bien tapado a temperatura ambiente, por dos semanas, para dejar que el aceite brote de las almendras.
  5. Luego de dos semanas, extraiga el aceite y use para diferentes tratamientos de belleza como piel, cabello e incluso masajes relajantes.

 

Leche de almendras en 4 simples pasos (Rinde 1 litro)

Ingredientes

2 tazas y media de almendras naturales

4 tazas de agua

1 colador o tela

Preparación

  1. Remoje las almendras con agua natural, durante toda la noche, en una jarra de vidrio (preferiblemente) hasta que cubra todas las almendras. Tápelas y déjelas en un lugar fresco de su cocina.
  2. Al día siguiente escurra las almendras y bote toda el agua, hasta que queden bien sequitas.  Coloque las almendras hidratas en la licuadora, agregando poquito a poco,  4 tazas de agua.
  3. Luego pase la mezcla por un colador, para eliminar los grumos que sobran. Ojo este bagazo no lo bote, guarde y reserve para hacer queso, mantequilla, dulces e incluso harina de almendras.
  4. Una vez colada la leche, ya está todo listo. Guarde en la nevera y consuma a su gusto para el café, postres, bechamel, cereal de los niños… tiene usos infinitos, sólo tiene que poner a volar su imaginación.

Nota: Las almendras las consigue en los mercados y ventas de especias. Asegúrese de no comprar almendras tostadas, tienen que ser naturales.

 



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