¿Existen los ángeles?

La palabra Ángel significa “Mensajero de Dios”.

Los ángeles son el Divino correo de Dios. Ellos le llevan a Dios nuestras peticiones y plegarias y nos traen de vuelta la respuesta a ellas. Ellos son puro espíritu y a diferencia de nosotros los humanos, los ángeles no tienen ego y no creen en sufrimiento, oscuridad, ni miedos. Ellos son seres eternamente amorosos, de corazón puro, y capaces de ver siempre lo mejor en cada uno de nosotros.

Los ángeles son felices de responder a nuestro llamado, en realidad les encanta poder ayudarnos y que los hagamos parte de nuestra vida, pues esa es parte de su misión. Dios los creó para ayudarnos, protegernos y traer la paz a este mundo. Y la mejor manera de traer paz al mundo es ayudándonos a cada uno de nosotros a encontrar paz y a ser felices.

Muchas personas me han preguntado ¿por qué tenemos que pedirles ayuda, acaso los ángeles y Dios no saben cuándo los necesitamos? La respuesta es, sí. Ellos saben que necesitamos ayuda, pero ellos no pueden intervenir porque Dios nos envió a este mundo con el derecho de poder tomar nuestras propias decisiones. Por esta razón ellos no pueden intervenir a menos que nosotros le demos permiso. La única excepción a esta Ley es si nos encontramos en una situación de “vida o muerte”, y que todavía no sea nuestra hora de irnos.  Es ahí cuando ellos intervienen y nos salvan.

Estoy segura que muchos habrán escuchado historias y anécdotas de personas que reportan haber sido salvadas milagrosamente por un extraño, y que una vez que estaban a salvo, cuando quisieron agradecer al extraño éste había desaparecido. Quisiera compartir con ustedes una historia de algo que me sucedió hace más de 15 años, esta historia siempre la comparto en mi taller “Conectándote con tus ángeles”:

En ese momento mi esposo y yo vivíamos en Caracas. Era de noche y habíamos planeado ir a cenar a El Hatillo (un pueblito hermoso en una montaña). Esa noche llovía bastante con relámpagos y truenos. Poco antes de salir empecé a sentir algo en el área estomacal (plexo solar), la sensación era desagradable, no era dolor, pero era algo extraño. Era como ansiedad y una sensación como si algo no estuviera bien. Ya yo había sentido esa sensación anteriormente y sabía que cuando eso pasaba, había sido un aviso para mí, y no siempre de algo bueno. Le dije varias veces a mi esposo que no fuéramos, que yo creía que quizás era mejor quedarnos en casa esa noche. Él pensó que era miedo a la lluvia y me insistió que fuéramos. Yo no quise desilusionarlo así que nos fuimos.

A los cinco minutos de haber salido de nuestra casa escucho una voz en mi lado derecho (en mi mente) que me dice “frena, baja la velocidad”. Yo inmediatamente repetí esto a mi esposo en voz alta y él  así lo hizo. Como a los 10 minutos, un poco antes de llegar a El Hatillo los carros delante de nosotros frenaron repentinamente. Es allí cuando nos dimos cuenta que en ese preciso momento  un árbol había caído sobre uno de los carros delante del nuestro arrastrando con él un poste de electricidad. Todos parecían estar bien dentro del vehículo, solamente el carro fue dañado.

Angel Circle

Mi esposo y yo nos quedamos impresionados al pasar al lado del  vehículo y nos dimos cuenta que por pocos segundos nos pudo haber pasado a nosotros. Hoy en día sé que fue uno de mis ángeles el que nos avisó y nos dijo que frenáramos.

Recuerda, los ángeles siempre están contigo y desean ayudarte en todo lo que necesites para ser feliz, lo único que tenemos que hacer es pedirles ayuda. Ellos siempre están listos para ayudarnos y para colmarnos del grandioso e infinito amor que Dios tiene para nosotros.

Empieza tu día hoy pidiéndoles a los ángeles que tengas un día muy positivo, cargado con mucho amor y armonía, y te darás cuenta cómo las cosas empezarán a fluir suavemente. En la noche, pídeles que te acompañen en tus sueños y que te den cualquier mensaje que tu necesites escuchar.

Que tengas un día maravilloso, lleno de amor y ¡alegría!



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