Los «asuntos de mujeres» son de todos

Los asuntos que tienen que ver con los niños, la planificación familiar y el aborto, son, supuestamente, asuntos «de mujeres».

Cuando yo vivía en Guadalajara, México, la señora que trabajaba conmigo en la casa tenía siete hijas. «¿No ha usado anticonceptivos?» le pregunté una vez. «Sí, pero a veces se me olvidaba», fue la respuesta. Al esposo no le gustaba eso del preservativo. «Por un tiempo usé una t de cobre, pero me la tuvieron que quitar», me aclaró. Su mamá, sin embargo, había parido veinte hijos. Sí, leíste bien, «20».

En Guadalajara, muchas personas de mi generación, o de la generación anterior – e incluso de mi mismo nivel social- venían  de familias numerosas, de 8, 10 o más hermanos (al principio cuando me lo decían, ponía cara de sorprendida, hasta que poco a poco me di cuenta que era algo muy normal).  Una vez le pregunté a una señora, la cual tenía 13 hermanos: «¿Cómo hacía tu mamá con tantos hijos?» «Comíamos frijoles todos los días, y cuando mi mamá lavaba la ropa, la dejaba en un montón y uno tenía que ir a buscarla uno mismo», fue su respuesta.

Pienso que debemos conversar tanto con  nuestros hijos como con nuestras hijas, no solo sobre cuestiones de sexualidad, sino también sobre «niños, planificación familiar y aborto» (con información acorde a su edad, por supuesto). ¿Cuáles son tus puntos de vista al respecto? ¿Cuáles son las opiniones de tus hijos?



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