Los cinco hábitos menos verdes de nuestra ciudad

Sé que lo común cuando uno habla de su país es comentar sus cosas buenas, lugares, su gente, destinos turísticos, de los cuales Venezuela lo tiene todo y le sobra. Sin embargo, hay ciertos comportamientos que si no se reconocen, difícilmente se corregirán algún día. Iré directo al grano con esto, cualquier similitud con otro país puede ser coincidencia, mientras tanto mencionaré los Primeros 5 Hábitos No tan verdes del Caraqueño (próxima columna vendrán los restantes).

Hábito NO Verde #1. Exceso de uso de cornetas. En serio, este comportamiento me afecta personalmente todas las mañanas. Ya ni me molesto en poner despertador. La corneta de mi paisano que pasa al lado de mi casa, se me queda en el tímpano. Sin mencionar que el cornetazo es injustificado, ya que (vamos a afrontarlo) el caraqueño la utiliza para  APURAR al carro del frente. Más allá de ser un instrumento para las emergencias, lo utilizan como instrumento agresor que no solo altera al carro de enfrente si no a las personas vecinas en sus casas.

Hábito No Verde #2. Botar desperdicios en la calle. Sí, me da vergüenza decirlo. Los venezolanos no hemos aprendido todavía que nuestra basura es nuestra responsabilidad. Cada vez que vas en carretera, nunca falta un pilón de basura a un lado de la calle, una suerte de basurero improvisado que por comodidad y mentalidad, de que “otro lo limpie” se va acumulando. Me entristece. La peor parte es que sucede en todos los estratos sociales. Hasta los más sifrinos, botan las colillas de sus cigarillos en su PROPIO club privado, donde cualquiera de sus hijos jugando con la arena se las tragaría. Me enferma, de hecho.

Hábito No Verde #3. Botar pañales en el mar. Leyeron bien…. PAÑALES. No solo los pañales tardan 400 años en biodegradarse sino que también viajan con ellos botellas de plástico, animes, encendedores y bolsas. La falta de conciencia de las personas que viajan en  lanchas y yates que para celebrar abren su gran botella de champaña y sale el corcho disparado al océano, listo para ser tragado por un pelicano, tortuga o delfín. Y luego todos gritan, ¡SALUD!

Hábito No Verde #4.  No hacer cambio de aceite regularmente a sus carros. Esto es un gran problema en mi ciudad. Sales a caminar 4 cuadras en zona traficada y llegas oliendo como si te hubiese tragado un tubo de escape.

Hábito No Verde #5. Botar colillas de cigarrillo en todas las entradas y áreas comunes de las oficinas. Ya de por sí, el hábito del cigarrillo está OUT, fuera de moda, todo el mundo sabe lo dañino que es para la salud, entonces si deciden seguir con este hábito boten las colillas en la basura. Al dejarlos en la calle, jardineras, plantas y césped, al llover todos los químicos acumulados dan a parar a las aguas subterráneas.

Créanme que no estoy orgullosa de resaltar estos hábitos, pero el peor de todos, el que más agrava la situación es la INDIFERENCIA. No importa cuantos desperdicios hayan, para mí no existe persona más culpable que la que voltea hacia otro lado y no colabora, ayuda y hace lo correcto por su planeta.

Es bueno preguntarse todos los días ¿qué hice yo por mi planeta? La comodidad y la indiferencia erradicarlas y ser proactivos para conservar nuestra naturaleza, que la disfrutamos mucho pero acaso ¿la cuidamos como se merece?



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