Los diez hábitos menos verdes

¡Hola de nuevo! En la columna pasada estuvimos hablando de los primeros 5 de 10 hábitos NO verdes del venezolano. Todos amamos a Venezuela por sus cosas positivas, naturaleza y su gente, mas hay muchos comportamientos que tenemos que modificar URGENTE si queremos progresar y como lo prometido es deuda aquí esta la continuación de los 5 restantes hábitos NO Verdes del Caraqueño o Venezolano.

Hábito No Verde #5. El Vasito Express. Durante los últimos años tuve la oportunidad de vivir en el interior de mi país, a 4 horas de Caracas. Y si algo tiene el venezolano es que no importa que tan difícil sea la situación, SIEMPRE resuelve. En mis numerosos viajes era muy común ver a vendedores ambulantes en las carreteras vendiendo café a los carros (así es, el venezolano no tiene que bajarse a comprar el café , el café llega a él) , sin embargo apartando el excelente servicio ( y colas insufribles también)  las personas que se toman su cafecito en un vaso plástico pequeño, al terminarlo pareciera que su ritual fuese botarlo en el piso fuera del carro, como si fueran a desaparecer solos. A estos vasitos les podemos sumar tapas y botellas de agua, papeles de chucherías, bolsas que se van acumulando en cada parada “Express” improvisada donde además los vendedores ambulantes se parecen haber acostumbrado a la basura de su paisaje y les da exactamente lo mismo si hay o no un basurero a sus pies.

Hábito No Verde #6. Pre-pago contamianante. Ahora la nueva modalidad para pagar estacionamientos en Caracas y gran parte del país es el pre-pago antes de salir. Vas a la casilla, pagas la tarifa del estacionamiento y te dan un papelillo a cambio para que lo lea el sensor de la garita y puedas salir. Lo único es que las personas después de escaneado el papelillo también deciden botarlo en el piso creándose así una montaña de papel en cada salida de estacionamiento. ¡qué belleza! (irónico)

Hábito NO Verde #7. No separar sus residuos. Para poder decir algo positivo, algunas comunidades de la ciudad de Caracas han empezado a concientizar los beneficio de separar sus residuos y reciclar, sin embargo todavía hay que difundirlos mucho más, por ejemplo, si le decimos a las personas datos impactantes sobre cuantos litros de agua se necesitan para hacer un plato plástico desechable, no reciclable (se necesitan 18 litros de agua), crearíamos más conciencia. Otro ejemplo, reciclando el vidrio ahorramos el 32% de la energía que se requiere para hacer nuevo vidrio (reciclable y el menos contaminante).

Hábito NO Verde #8. La ventana basurero. Este me cuesta mucho explicarlo, más que todo por vergüenza. Lamentablemente, una gran parte del Caraqueño piensa fervientemente que si bota la basura por la ventana de su casa, esta en lo correcto. Resultado final, cascadas de basura desbordándose por las montañas y a las siguiente lluvia parte de esta será arrastrada hacia las quebradas, las cuales todos los años son temas de desbordamiento, inundaciones y deslaves en las viviendas. No estoy diciendo que las autoridades sean súper eficientes en su limpieza pero si gran parte de la causa eres tú, ¿por qué lo seguimos haciendo?

Hábito NO Verde #9. El Aceite parejo. La rutina de la comida rápida también deja su huella no solo en la salud de los venezolanos sino en el ambiente. Todas las mañanas gran parte de las comunidades se desayunan con una grasienta y engordante empanada o pastelito frito. Todos estos comercios utilizan miles de litros para cocinarlos, lo cual de por sí que no es saludable, pero peor aun es que cada litro de aceite comestible que se vierte en el fregadero contamina  1000 litros se agua, los cuales están contaminados de por vida y terminan en el mar.

Hábito NO Verde #10. La montaña reguetonera. En Caracas tenemos el privilegio de tener el Parque Nacional conocido como El Avila, una montaña que es el pulmón de la gran capital venezolana. Sin embargo, cuando disponemos del tiempo de hacer una excursión para conectarnos con su gran naturaleza, nos encontramos que los otros visitantes deciden escalarlo con música a todo volumen en desde su celular, olvidándose por completo de la opción de los audífonos. Entonces vas subiendo tu montañas y en cada curva del camino escuchas una canción distinta, no necesariamente lo que necesitan las personas para relajarse o escuchar la naturaleza.



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