Parques para el disfrute de todos

Uno de los grandes retos como fundación es motivar, encausar y enseñar a la comunidad residente del Sur de la Florida, que los parques son áreas públicas y están abiertos para que todos los disfrutemos.

El condado de Miami-Dade es el tercer condado del país en cuanto a estructura de parques se refiere. Existen más de doscientos parques en el  condado, sin mencionar aquellos propios de cada ciudad y de los manejados a nivel federal por su importancia en cuanto a biodiversidad y protección por su flora, fauna y animales nativos que mantienen el equilibrio ecológico en un área determinada. Además de aquellos exóticos o que son parte del corredor biológico, como las aves migratorias que por millones cruzan cada temporada por nuestra ciudad. 

Tenemos el privilegio de estar rodeados por dos parques nacionales. Los Everglades y la Bahía de Biscayne. En el caso de los Everglades debo mencionar que tiene todas las estrellas que un parque puede tener: es Parque Nacional, humedal de importancia internacional, reserva mundial de biosfera y esta dentro de los sitios de la convención Ramsar.

Sin embargo, se tiene la falsa creencia de que los parques no son suficientes. Escucho continuamente una queja generalizada de que la ciudad necesita más parques. Que son pocos, caros y aburridos. Yo creo que el problema va más allá. Tiene que ver con identidad y arraigo cultural. Los hispanos somos el 65 % del total de  población residente en Miami-Dade pero somos minoría en los parques.

Tal vez es difícil identificarse con un parque cuando ya es complicado identificarse con la ciudad entera.  Yo me acuerdo que en Venezuela existía una convivencia natural con personas de cualquier parte del continente americano y Europeo. En un mismo salón de clase podías encontrar colombianos, como es mi caso, argentinos, españoles, italianos, portugueses, etc., etc. Pero todos éramos venezolanos. Nos sentíamos parte del país que nos cobijaba y queríamos lo que nos rodeaba. Desde la gente hasta los paisajes. ¡Que alguien que haya crecido en Caracas me diga que no ama el parque nacional El Ávila!

Pero en Miami es diferente. Algo pasa que no terminamos de enraizarnos, de enamorarnos, de identificarnos. Aquí cada quien es de su país de origen y hasta los nacidos en esta ciudad son de varios sitios…

–      ¿De donde eres?

–      Yo soy Cubano Americano.

–      Y donde naciste?

–      Yo nací en Miami….

Por supuesto que aplaudo el orgullo que significa mantener nuestras raíces, nuestro idioma y nuestras costumbres. Pero no veo con tan buenos ojos, que nos sea tan difícil respetar, querer y ser parte de este gran país y de esta bella ciudad. Y tal vez no exista sitio que hable mejor de lo que trato de expresar que los parques. Es poco lo que visitamos, queremos, cuidamos y hacemos nuestro los parques.

Mi otro análisis tiene que ver con la diferencia cultural. Cuando pisamos un parque del condado, nacional o federal, entramos en las entrañas mismas de los Estados Unidos. El personal del parque tiene usualmente un fenotipo americano como el que más. Lo normal es que sólo hablen inglés y además, todo el material y avisos dentro del parque esta en un idioma que poco comprendemos y que nos recuerda que aquí estamos prestados. Conclusión: no regresamos más al parque. Pensamos que no es para nosotros y que es un sitio destinado solo para los “Gringos”.

Y les tengo buenas noticias: El parque es para todos. Para ti, madre que quieres un lugar para mantenerte en forma. Para ti, padre, que quieres un lugar para botar las preocupaciones del día a día. Para ti, familia, que buscas un área económica donde puedas divertirte y pasar un rato agradable. Visitemos nuestros parques. Aprendamos a quererlos. Potenciemos el valor de uso y hagamos parte de nuestra vida la visita a un parque. Estoy seguro que al final seremos mejor ciudadanos, mas de este país sin perder lo que somos y nos sentiremos orgullosos de nuestra ciudad…Si, de nuestra ciudad, Miami.

 



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