Los vectores que crean realidad

Los vectores que crean realidad

El término vector es muy utilizado en matemáticas o ciencias exactas. También es utilizado en psicología para describir las fuerzas o elementos que podrían tener repercusión directa en el cambio de comportamiento de un individuo. Es en este último punto que me centraré para entregarte herramientas prácticas para disciplinar tu cotidianidad y, en esta dirección, crear la realidad que deseas. Haré referencia a los vectores matemáticos específicos tales como: velocidad, aceleración y fuerza, dejando ejemplos prácticos que te sirvan de guía en la construcción continuada de una vida abundante, sana y feliz.

Me he planteado este trabajo como resultado de mi propia experimentación continua y disciplinada de cambio. La libertad de ejecutar esta pequeña contribución a tu vida dependerá únicamente de que desees con vehemencia su realización. Solo puedo agregar que sí es posible, empero necesita de tu total compromiso. Tomando en cuenta que un vector es la representación geométrica de una magnitud, reflexiona acerca de la imagen que tienes de ti, qué buscas crear, y qué esperas del mañana. Sin olvidar que el futuro es hoy, porque se conformó con lo que pensaste ayer. Centrarnos, entonces, en el momento presente, es el primer y más grande reto que tiene este artículo. Tú estás aquí leyendo, y mientras lees, las letras anteriores pertenecen al pasado.

El vector de la velocidad: Se refiere a los pensamientos. Son aproximadamente 75.000 pensamientos al día los que tiene una persona promedio ¿Estás consciente de cuáles son tus pensamientos recurrentes? Toma nota detallada de ellos, y tal como si estuvieras aprendiendo a manejar un vehículo, reorienta el sentido de los mismos, no debemos manejar en sentido contrario ¿Cierto? Entonces, deja que lleguen los pensamientos, y si no van en la dirección de lo que tú deseas, haz el cambio al aspecto positivo y la meta en concreto que te has planteado. Los pensamientos son el punto de partida que trazará la línea recta hacia tu nueva realidad. Cuida de ellos rigurosamente, porque estos marcarán el resto de tu vida, ya que son los creadores de materia, y por tanto deben ser estudiados y transformados. Un ejemplo: ¿cuántas veces al día piensas en tu éxito? Es vital darse cuenta de que, aunque todos conscientemente deseamos el éxito, pensamos muy poco en cómo se obtiene, porque la vida diaria nos consume en los afanes de la supervivencia. Hazte consciente, escribe tus objetivos y empieza a pensar en ellos.

El vector de la aceleración: Nos refiere directamente a la rapidez con la que accionamos o no palabras correctas para crear la realidad. Es decir, qué tan conscientes estamos y qué tanto aceptamos que la realidad de hoy ya la hemos creado con palabras en el pasado. Hacer un giro rápido en función del cambio puede representar a corto plazo bienestar, calma e incluso, el dinero que tanto estás esperando. Dejo un ejemplo cercano: hace tres años conocí y asesoré a una pareja que quería cambiar de país. Para ello fue necesario hacer planeación, administración, búsqueda de información y, sobre todo, encontrar nuevas herramientas económicas, legales, emocionales y nuevas destrezas que les permitieran tener un nuevo y mejor estatus.

Comenzamos, entonces, un análisis minucioso de las palabras accionadas de forma inconsciente, las cuales generan acciones y patrones de conducta. Lo que encontramos en casi todos los discursos internos, con amigos y entre ellos mismos al comunicarse, eran patrones de pobreza y limitación, como por ejemplo, emigrar es difícil. Sin negar la dificultad de cada decisión, el punto aquí es estar conscientes de que programamos la mente para generar realidad con las palabras. Hoy tienen el plan en su fase final de implementación. Lo que deseo transmitir es que la aceleración no se refiere a rapidez, sino a disciplina, convicción y deseo absoluto de cambio. Las palabras son las puertas que abres y olvidas cerrar, dejando así tu casa al descubierto y a merced de quienes quieran pisarla con sus pies sucios.

El vector de la fuerza: O mejor conocido en el ámbito de lo psicológico como el vector de los sentimientos. Este nos plantea las siguientes preguntas: ¿realmente deseas lo mejor para ti? ¿Eres capaz de aceptar la abundancia cuando toque tu puerta? ¿Cuál es el propósito de tus emprendimientos? ¿Incluyes tu bienestar y el de todos los que puedas abarcar? ¿Cómo percibes el mañana? ¿Tienes fe? Los sentimientos son esos circuitos que deben ir en consonancia con los pensamientos y las palabras. Sin ellos, todo el castillo se derrumba, y permíteme decir que recordar con dolor, no perdonar, resentir, criticar, juzgar, aun cuando creamos que podemos hacerlo, lo único que hará es dañar por completo la ecuación.

Finalmente los vectores de pensamientos, palabras y sentimientos alineados generan la magnitud del deseo que buscamos. Como verás, la vida es como las matemáticas, una ciencia exacta que requiere estudio disciplinado, como el rigor de la salida del sol cada día. Es la ciencia con menos horas de estudio en nuestras vidas, por lo tanto, esta, para mí, es una manera divertida y acertada de compresión.

Dedicado a quienes, como yo, necesitamos palabras y comparaciones racionales para llegar a comprender lo abstracto e irracional del pensamiento sin control.

Magnitud de la realidad = pensamientos direccionados + palabras bien pensadas + sentimientos coherentes



Deja tus comentarios aquí: