Lunes sin carne: Bocaditos de brócoli y espinacas

Lunes sin carne: Bocaditos de brócoli y espinacas

Esta es una idea que nos encantó, en cuanto la vimos no dudamos en compartirla con nuestra comunidad, unas croquetas estupendas, jugosas por dentro y crujientes por fuera, con el rebozado perfecto.

A continuación les dejamos una lista de los ingredientes y el modo de preparación, es una receta sencilla y sabrosa. ¡Manos a la obra!


Ingredientes 

1 brócoli pequeño.

200 gr de espinacas congeladas.

1 cebolla pequeña.

3 cucharadas de harina.

200 ml de leche vegetal.

Sal.

Pimienta.

Ajo en polvo.

Nuez moscada.

Ingredientes para el rebozado:

Harina de trigo.

3 cucharadas de harina de garbanzo.

Agua.

Pan rallado.

Modo de preparación.

Separamos el brócoli en ramitas y lo escaldamos unos 4 minutos, reservamos, rallas la cebolla y la sofríes con un buen chorro de aceite unos 4 o 5 minutos.

Añades el brócoli ya escaldado bien picadito, sofríes unos minutos más.

Añades las espinacas, el ajo en polvo, la sal, la pimienta y la nuez moscada.

Cuando la verdura esté bien sofrita le añades las 3 cucharadas soperas grandes de harina, sofríes bien para que la harina no quede cruda, removiendo con cuidado de que no se queme.

Ahora vas añadiendo poco a poco la leche, removiendo con unas varillas para que se forme una crema, a medida que va espesando vamos añadiendo más leche. Rectificamos el sabor y añadimos más sal si es necesario.

Dejas enfriar. Te damos el dato, puedes hacer la masa por la noche y la dejas reposar hasta la mañana siguiente, pero con qué enfríe unas horas será suficiente. Cuando tienes la masa fría podemos rebozar. Colocas harina en un plato, en un bol mezclas las tres cucharadas de harina de garbanzo y las mezclas con agua hasta que te quede una consistencia parecida al huevo, en un tercer plato pones el pan rallado.

Haces bolitas del tamaño deseado, pasas primero por harina, luego por la mezcla de garbanzo y agua y finalmente por el pan rallado.

Fríes en aceite muy caliente para que queden bien crujientes y no se deshagan.

Si quieres guardar algunas hay que congelar antes de freír y luego se pueden freír congeladas.

Imagen de Ralf Gervink en Pixabay



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