Lunes sin carne: sopa de acelgas y espinaca con jengibre

Mafalda era genial, pero en algo de equivocaba: una rica sopa es la mejor forma de comenzar una buena comida. Para este Lunes sin Carne te traemos una receta que no toma más de 40 minutos y viene cargada de verdor para 4 o 5 comensales. El toque exótico lo pone el jengibre y el limón. Esta es una sopa que con sus ingredientes te alegrará el corazón y ayudará a que tu cuerpo se sienta mejor.

Para comenzar tiene espinaca, una planta que presuntamente los árabes llevaron a Europa en la Edad Media y que se popularizó hace 200 años. Su alto valor de vitamina C, ácido fólico y beta-carotenos que se transforman en vitamina A en nuestro organismo, viene acompañado de fibra, aunque no tanto como la acelga, que de paso aporta hierro, yodo y calcio.

El jengibre es una raíz de uso milenario en China e India. Le atribuyen propiedades antivirales, y si sufres de gripe o sinusitis, puede obrar milagros. También la recomiendan para mejorar la circulación.

Pero ¿Qué es esto? ¡Pareciera que estamos recetando una medicina! Aunque la Dra. Montserrat Rodríguez siempre nos dice que los alimentos son el mejor remedio, este es el momento de cocinar y disfrutar. La copa de vino es opcional.

Ingredientes:

1 cebolla amarilla o blanca grande (250 g)
2 cucharadas de aceite de oliva
1 1/2 cucharaditas de sal marina
1 papa dulce o boniato grande (350 g)
1 ajo porro o puerro (150 g)
1 manojo de espinacas (225 g)
1 manojo de acelga verde grande (350 g)
3 cucharadas de jengibre fresco picado o rayado
2 tazas (500 ml) de caldo de vegetales

2-4 cucharaditas de jugo de limón recién exprimido
Pimienta negra recién molida

Preparación:

1.- Pica la cebolla y cocínala a fuego lento en el aceite de oliva con una pizca de sal, removiendo de vez en cuando hasta que esté suave y dorada. Si logras caramelizarlas, mucho mejor.

2.- Mientras tanto, pela y corta la papa dulce y ponla en una olla grande con 4 tazas (1 litro) de agua y una cucharadita de sal marina. Lava bien las espinacas, el ajo porro y las acelgas, trocéalas y añádelas a la olla junto con el jengibre.

3.- Lleva el agua a ebullición, luego baja el fuego y cocina a fuego lento la sopa, tapada, hasta que las verduras estén completamente tiernas. Agrégale las cebollas caramelizadas. Cuando las verduras estén blandas, añade el caldo de verduras (puedes añadir menos si quieres una sopa espesa). Opcionalmente puedes pasar la sopa por una licuadora o suavizarla con una batidora.

4.- Agrega 2 cucharaditas de jugo de limón y un poco de pimienta molida negra. Corrige la sazón con sal adicional o jugo de limón.

 



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