Magnesio: ¿es eficaz contra el dolor?

El dolor crónico es un tipo de dolor de difícil tratamiento, a pesar del desarrollo de nuevos medicamentos no todos los pacientes encuentran el alivio buscado, por lo que cada día cobra más vigencia el uso de «otras alternativas», como es el caso del magnesio.

En la búsqueda de un alivio al dolor los pacientes suelen ir más allá de los tratamientos farmacológicos indicados por su médico tratante, esto es debido a que el dolor crónico suele ser muy difícil de tratar y en algunos casos el paciente no queda completamente satisfecho con los resultados obtenidos o bien debe suspender una medicación que le resulta efectiva para aliviar el dolor pero le resulta intolerable por sus efectos secundarios.

En esta búsqueda son varios los productos y terapias que pueden enumerarse, sin embargo, uno de los que goza de mayor popularidad es el magnesio, especialmente en una de sus presentaciones, el Cloruro de Magnesio.

¿Es realmente efectivo?

El magnesio es una sustancia empleada desde hace mucho tiempo como tratamiento para el estreñimiento por sus bien conocidas propiedades laxantes, uno de los productos más populares que lo incluyen en su composición es la leche de magnesia.

Al estudiar las vías del dolor y los distintos neurotransmisores involucrados en la percepción y transmisión del estímulo doloroso se llega también al estudio de los sitios donde estas sustancias deben tener algún tipo de efecto para dar origen a un síntoma o percepción, estos puntos de acción se conocen como receptores.

Uno de estos receptores es el receptor NMDA, este es un receptor que es estimulado cuando un neurotransmisor conocido como glutamato se fija a él, una vez estimulado se activa participando en los procesos relacionados con la percepción del dolor y la«perpetuación o prolongación» de la sensación dolorosa en el tiempo, así mismo es el responsable de dos síntomas que son frecuentes en el paciente con dolor crónico: la hiperalgesia, en la que un estímulo doloroso resulta desproporcionadamente intenso y la alodinia, en la que un estímulo que normalmente no produce dolor resulta muy doloroso (como es el caso de un roce suave).

Todas estas alteraciones en la forma en que se percibe el dolor ocurren tras la activación de estos receptores NMDA, sin embargo así como tienen un activador, como es el caso del Glutamato, tienen además un inhibidor o inactivador, que es el magnesio.

El rol del magnesio en las vías del dolor es precisamente bloquear la transmisión de la señal dolorosa, lo cual puede explicar su efectividad como coadyuvante para aliviar el dolor. Seguramente este no es el único mecanismo existente, sin embrago es uno de los más conocidos y ampliamente descritos en la literatura.

Más allá de este rol en la modulación de la transmisión de la señal dolorosa al sistema nervioso, el magnesio interviene en una gran cantidad de funciones en el organismo y se le han descrito varios efectos beneficiosos en enfermedades cardiovasculares y en enfermedades del sistema nervioso, como es el caso de las migrañas, los trastornos de la memoria y las convulsiones.

¿Alguna vez ha tomado magnesio para aliviar su dolor? Cuéntanos cuál ha sido su experiencia o testimonio



Deja tus comentarios aquí: