¿Mamá de varones? Más cosas que debes saber

Hace un año me estrené como blogger de Inspirulina con un post sobre mi experiencia como madre de varones que puedes leer en este enlace.

En 12 meses es mucho el camino transitado y por supuesto, lo que mis hijos –MiniSpiderman, ya de 5 años y medio, y Moreno mío de 2 años- han crecido y con ellos, lo que yo como mamá, he aprendido.

Así que para comenzar el año, y retomar mis posts para Inspirulina, me parece que debo contarles lo que he seguido descubriendo al ser mamá de varones y esposa de otro, que a ratos también es un niño.

1.- El orden no es asunto de reglas:

Las mujeres solemos decir que los hombres no ayudan en casa y que seguramente se debe a que su mamá (osea, tú suegra) nunca los dejo mover un dedo, pero cuando tú eres la mamá de los varones (osea, futura suegra) entiendes que no hay regla que valga, que no hay manera de que entiendan que la ropa sucia va en la cesta y los zapatos en el closet. Créanme que siempre habrá algo tirado y tú, mamá (osea, yo) terminarás recogiéndolo.

2.- El WC siempre estará chorreado

Minispiderman (el de 5 años y medio) tiene una puntería perfecta, el chorro de pipí siempre sale disparado al piso, la cortina del baño o cualquier lugar a donde este viendo, menos adentro del WC. Es una regla, el baño se limpia a cada rato por más que le repitas que apunte adentro.

3.- Juegos de varones

Como niños saludables que son, mis hijos no se están quietos un minuto y, aunque no lo crean, el más activo es el menor. Sus juegos preferidos: saltar sobre la espalda de mamá y papá, jugar a las cosquillas, lanzar patadas de karate (sí, a veces directo a mi estómago) y correr, trepar, correr y más correr.

4.- Hermanos, la mejor relación del mundo

Aunque Minispiderman y Moreno mío aún son pequeños para entender lo que significa lealtad, la practican a la perfección. Se pelean entre ellos, se arrancan los juguetes, se ponen furiosos entre sí, pero no pueden vivir el uno sin el otro y cuando otro niño se le ocurre meterse con su hermano (especialmente si el afectado es Moreno mío) sale el mayor a defenderlo cual superhéroe.

5.- Comienzas a dar consejos de amor

MiniSpiderman está justo entrando a la edad en la que le llaman la atención las niñas. Hace poco me contó que le gustaba una niña de su salón y comenzó a preguntarme cómo nos habíamos conocido papá y yo. Confieso que en la primera conversa me quede medio muda, pero luego me lo tomé natural y el otro día hasta le dije cómo invitarla a jugar con él en el parque. Cuando eres mamá de varones, hay que asumir que más temprano que tarde, serás la suegra de alguien.

6.- Comparten la música

Con Minispiderman, como buena primeriza, tenía en el carro pura música infantil, que repetía hasta el cansancio; pero como ahora a MiniSpiderman le gusta la misma música que a papá y a mamá, pues a Moreno mío también. Así que en el carro escuchamos desde electrónica hasta Jerry Rivera, y la cantamos a todo pulmón a petición del público (es decir, mis hijos).

7.- Te acuestas con uno y amaneces con tres hombres en la cama

Y cuando te despiertas te das cuentas que papá e hijos duermen idénticos y te derrites por ellos, sin poder evitarlo.

8.- Sabes que algún día, curarás un corazón roto

A medida que los hijos crecen, uno entiende que hay cosas que no pueden evitarse. Y así como por estos días Minispiderman me confía que le gusta una niña, sé que llegará el día en que mis hijos lleguen a casa con el corazón roto por alguna chica. Y me tocará consolarlo y ayudarlo a levantarse, con mi corazón también roto.

Seguramente, a medida que mis hijos crezcan esta lista aumentará e incluirá nuevos temas. Cada mamá de varones, seguramente tiene su propia lista, anímense a pensarla.



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