Mamá, papá, yo opino qué… los niños y los procesos electorales

Todos los países pasan por procesos electorales, sin embargo, en el caso particular de Venezuela, las elecciones presidenciales y las venideras regionales se han vivido con emociones variopintas, y nuestros pequeños no pasan debajo de la mesa. Muchos hogares habrán experimentado el rigor y la contundencia de preguntas provenientes de nuestros [email protected], tales como: ¿Para qué la gente vota?, ¿por qué este personaje actúa de esa forma?, ¿no me gusta lo que dice ese personaje?, ¿Qué feo ese señor?, y pare de contar -¡con la genialidad e inocencia que les caracteriza!-. Esas preguntas, aunque parezcan tontas nos demuestran algo: los niños y niñas en la actualidad, no sólo han desarrollado su capacidad crítica, sino que a través de su mirada y la posterior decantación de lo que les llega de su entorno, también fijan una posición ante los hechos políticos y sociales que le circundan.

Tenemos un sin número de situaciones ante las cuales los niños ya fijan su posición y expresan sus opiniones: política, ecología, sexualidad, discriminación racial, discriminación de género, violencia, acciones en la calle, en fin, todo lo ven y lo analizan. Y en Venezuela, los acontecimientos de los últimos días, han despertado la curiosidad de ellos y buscan respuestas. El desenlace de esto, es que antes, durante y después de las elecciones, ya los niños y niñas vienen expresando libremente sus pensamientos.

Como acompañantes de su formación, es importante permitirles saciar sus incógnitas, sin tintarlas de calificativos inadecuados y violentos, y de percepciones muy subjetivas que deformen su mirada virgen ante los hechos. Una forma asertiva de hacerlo, es manifestar como padres, nuestra propia valoración de lo acontecido, dejando claro que es nuestra opinión personal, y que muchos otros piensan de manera diferente. Convertir ese momento en una conversa de interés, deparará momentos memorables. Así que ante todo, deja que sean ellos quienes hablen, te sorprenderás de sus análisis. Particularmente, me he sorprendido de comentarios provenientes de niñ@s hasta de 4 años de edad.

Por tanto, sería importante cuidarse de:

  • Expresar calificativos denigrantes y generadores de odio social. Entiende que esas discusiones también las llevan al colegio.
  • Evita realizar o apoyar acciones que sean contrarias a la cultura de paz, con nuestras propias «acciones» marcamos una forma de hacer las cosas.
  • Permíteles expresarse con libertad, así comprenderán que lo que piensa no es un secreto, por lo tanto, no hay nada que esconder.
  • Expliquemos abiertamente lo que ellos necesitan saber. Eso les dará más elementos esclarecedores y enriquecerá su lenguaje. Debo confesar que en los pasados días me encontré dándole a mi pequeña hija, una clase de la estructura gubernamental de Venezuela y ¡eso me pareció maravilloso!, y más aún, porque su duda me obligó a hacerlo.
  • Sembremos la libertad de pensamiento, la cultura de paz, el amor a la patria y aprendamos de nuestros pequeños. Suena trillado, pero sí, son los votantes del futuro.


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