Más café es más vida… o al menos eso dicen

Si estabas reduciendo el consumo de café para mejorar tu salud, acá tienes una razón para servirte otra taza: según un informe financiado parcialmente por el Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos hay una relación directa entre el consumo de café y los años de vida. Mientras más café bebes, más años vives, así que una taza al día es bueno, pero seis diarias puede reducir el riesgo de muerte en 12%.

¿Exagerado? En días recientes han aparecido otros informes que resaltan los beneficios del café para la prevención del carcinoma (la forma más común de cáncer de piel) y el funcionamiento del corazón. ¿Sorpresa? En años recientes han aparecido muchas recomendaciones para dejar el café y favorecer el té por sus ventajas antioxidantes, pero la cafeína contraataca y ahora también se habla de los ingredientes únicos y que ayudan, entre otras cosas, a fortalecer los músculos envejecidos.

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Pero antes de que saltes a la cafetera, unos matices: el café colado o filtrado es mejor que el café hervido o expreso (no hablamos de sabor, sino de conservar sus propiedades) y la alta ingesta de café suele estar asociada a otros hábitos poco saludables como el tabaco, alcohol en exceso o sedentarismo. Y no hablar del azúcar, porque si tomas 6 tazas al día, con dos cucharaditas en cada uno, saca la cuenta de los kilos que consumes, solo por esta vía, cada mes.

¿Cuánto está bien y cuánto es demasiado? Según la Clínica Mayo, más de 500 miligramos de cafeína al día puede causar temblores, insomnio, irritabilidad y malestar estomacal. Pero unos 300 miligramos (unas 4 tazas diarias) no debe afectar la salud.

Si deseas más material de sobremesa, un estudio de Harvard concluyó que unas tazas de café alivian la depresión en la mujeres y otro asomó la posibilidad de que ayuden a combatir el Alzheimer. En general los estudios señalan que todavía no se sabe exactamente cuáles componentes del café son los más beneficiosos y que todo consumo excesivo tiene efectos indeseados.

un-cafeY claro, están las alertas sobre la afición al café, que son muchas: dispara el estrés, acidifica el organismo, roba calcio a los huesos y seca la piel. Y acompañado de leche y azúcar, aseguran, causa mayor daño al sistema. A diferencia del té que pareciera estar rodeado de un aura de benevolencia, el café tiene sus adeptos y adversarios con buenos argumentos.

Lo mejor es sentir los efectos del café en tu cuerpo y evaluar la reacción del organismo. Y si una taza de café sirve de excusa para compartir una buena conversación o hacer un alto en el día, disfrútalo sorbo a sorbo. Una cosa es saborearlo con tranquilidad y otra es tragarlo de carreras en la oficina. Así, con calma, puedes sopesar los puntos a favor y en contra. Y revolver bien el debate.



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