Maternidad. Consejos para los primeros meses de tu hijo

Maternidad. Consejos para los primeros meses de tu hijo

Cuando hablamos de maternidad es muy difícil ofrecer soluciones rápidas, sencillas y universales. Lo cierto es que cada bebé tiene una personalidad distinta y unas necesidades particulares que sus padres tienen que aprender a conocer poco a poco. La convivencia cotidiana con el pequeño es la única fuente de sabiduría fiable para encontrar las soluciones perfectas a los problemas de cada día.

Sin embargo, hay ciertos patrones que se suelen repetir y algunos consejos que son útiles de forma general. A todos los padres les resulta útil conocer estos tips para saber por dónde empezar y para encontrar el camino más adecuado hacia la felicidad de su bebé.

¿Por dónde comienzo?

Tras la llegada del bebé, los primeros días son los más complicados. Tanto la madre como el pequeño están cansados y deben habituarse a un nuevo ritmo de vida. Lo más importante en este momento es intentar descansar lo máximo posible y no agobiarse buscando fórmulas o rutinas.

Los padres deben saber que la rutina no se puede decidir desde el primer día y es necesario ir implementándola de forma paulatina para adaptarse a las necesidades del niño. Por eso, cuanta más ayuda se obtenga en estos momentos, mejor. La madre debe dormir cuando encuentre el momento y alimentar al pequeño o darle amor siempre que él lo requiera. No te preocupes, el bebé no se acostumbrará a los brazos ni pedirá pecho cuando no lo necesite. Por esta razón no es necesario que sufras utilizando métodos de crianza basados en dejar llorar al bebé. Atiéndelo con todo el amor cuando él te lo pida.

Iniciando la rutina

Pasados los primeros días, el bebé irá estableciendo de forma natural una cierta rutina en su alimentación, notarás que tiene hambre cada cierto tiempo y sus comidas se distanciarán de forma más o menos ordenada. Para visualizar esto con claridad es recomendable que apuntes todo lo que hace el bebé con su hora.

Deberás apuntar cuándo come, cuándo duerme y cuándo despierta de la siesta. No se trata de fijar unos horarios inamovibles, más bien, de establecer una rutina que se mantenga de forma aproximada cada día.

Si está saciado y descansado pero se queja o llora, debes valorar que se trate de aburrimiento. Los bebés necesitan estímulos y aprendizaje constante y tú debes proporcionárselos. Cantarle, hablarle, ofrecerle un juguete o salir a pasear son algunas de las recomendaciones más positivas para un bebé que se aburre.

Uno de los problemas más recurrentes de los padres llega a la hora de dormir. Si te cuesta hacer que tu pequeño se duerma usa una mochila portabebés, puede que al principio se sienta extraño si no la usas desde el principio pero, si perseveras, esta herramienta te dará muchas noches de calma y comodidad.

Si tu bebe comienza a despertarse a una hora fija cada noche y ya no toma leche, rompe su rutina adelantándote. Despiértalo tú un poco antes de esa hora y vuelve a dormirlo. Ayúdate de la mochila portabebés si es necesario.

Este post forma parte de los contenidos patrocinados por Inspirulina.

Imagen de one_life en Pixabay



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